Brasil, Colombia y Perú son algunos de los países de Latinoamérica y el Caribe que destacan por sus iniciativas para dar valor económico a sus ecosistemas, considerados entre los más ricos en biodiversidad del mundo, según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Brasil ha logrado disminuir en 70 % la deforestación en el área del Amazonas en un periodo de cinco años, mientras que Colombia tiene el 40 % de su territorio protegido por el Estado debido a su diversidad natural, destacó hoy en Lima la consejera en Medio Ambiente de la Dirección Regional para América Latina y el Caribe del PNUD, Emma Torres.

Otro ejemplo de innovación lo dio Perú con el manejo sustentable de la pesca de la anchoveta, su principal producto de pesca, al crear cuotas individuales de capturas para cada embarcación, agregó Torres en la presentación del informe "América Latina y el Caribe: Una Superpotencia de Biodiversidad".

La consejera remarcó que la región latinoamericana tiene que crecer, como lo ha venido haciendo, pero "de manera distinta con prácticas más sustentables" en agricultura, pesca, bosques, turismo, servicios hidrológicos y zonas protegidas.

La región alberga a seis de los países con mayor biodiversidad del mundo (Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela) y cuenta con el área de mayor diversidad natural del planeta: la selva amazónica.

El informe del PNUD señaló que los principales costos de las prácticas no sostenibles son una menor productividad, subsidios perversos, pérdida de ingresos para el sector público y aumento de costos a futuro para remediar el colapso de la biodiversidad.

Entre los beneficios citados por el informe para la introducción de manejos sostenibles están la rentabilidad financiera por mayor productividad y el pago por servicios medioambientales.

Igualmente, los flujos de ingresos diversificados, la expansión del empleo, la disminución del riesgo y de los costos por potenciales daños de desastres naturales, y las oportunidades en nuevos mercados "verdes".

El informe destacó que la producción orgánica del café en Nicaragua elevó el ingreso de sus productores en 40 %, el uso del compost orgánico duplicó la producción de maíz en Honduras a 1,9 toneladas al año, y la productividad del maíz aumentó más del 47 % en México cuando se alternó con fríjoles y calabazas.

Durante la presentación, el ministro peruano de la Producción, Kurt Burneo, afirmó que la apuesta del gobierno del presidente Ollanta Humala no va solo por el crecimiento sino que también busca el desarrollo social.

Remarcó estar a favor de tener "ritmos de crecimiento más moderados, pero con sostenibilidad del recurso por más tiempo".

Burneo dijo que el problema de la industria pesquera en Perú, que generó exportaciones por 2.526 millones de dólares en 2010, es que "no hay límites máximos de contaminación" por parte de las empresas conserveras, que afectan las bahías con sus desechos.

Por tal motivo, el ministro planteó asegurar los ecosistemas con el perfeccionamiento de las medidas de control con la participación de la sociedad civil, entre otras medidas.

A su turno, el director de Asuntos Ambientales del ministerio de Energía y Minas, Eduardo Bustamante, se declaró a favor de resolver la contaminación minera, por la explotación de minas de plata desde hace más de 450 años, con el uso de bacterias transgénicas.

Al hacer una defensa de la biotecnología, Bustamante afirmó que "se requiere utilizar la mayor cantidad de herramientas posibles para atender el problema de los pasivos mineros en el país, que incluye la deforestación de la región Madre de Dios por la explotación ilegal de oro".