Habitantes de la comunidad de Cuilapa, en el departamento de Santa Rosa, una región del sureste de Guatemala afectada por una cadena de sismos desde hace 4 meses, denunciaron hoy que sus casas están siendo saqueadas por delincuentes.

Casi 2.000 habitantes de esa región viven en dos albergues desde el pasado lunes cuando ese departamento fue azotado por tres grandes sismos de entre 4,7 y 4,9 grados Richter que causaron una muerte, tres desaparecidos y dañaron unas 388 viviendas.

Según publica hoy el diario Prensa Libre en su versión digital, los vecinos están preocupados por la presencia de varios grupos de delincuentes que saquean las viviendas del barrio Las Delicias en Cuilapa, que se encuentran sin sus habitantes debido a los constantes movimientos telúricos.

"Ya no se puede vivir en este barrio a causa de los constantes sismos y ahora se une la ola de delincuencia", dijo al diario Julio Morales.

La familia de Judith León también manifestó que no se han refugiado en los albergues habilitados en Santa Rosa por los temblores y que prefieren dormir en la calle por temor a que los delincuentes les roben sus pertenencias.

Los delincuentes, según los vecinos, llegan por las noches a saquear las casas cuyos propietarios están en los albergues.

Desde hace cuatro meses Santa Rosa es afectada por un enjambre de sismos causados por la falla de Jalpatagua.

Sólo ayer, el Instituto Nacional de Sismología registró alrededor de 20 temblores de entre 2,5 y 4,1 grados en la escala abierta de Richter.

Según la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), las personas que han resultado afectados por los sismos reciben ayuda humanitaria en los albergues.