La empresa Exxon Mobil se dispone a reanudar el sábado operaciones en un oleoducto que derramó una gran cantidad de petróleo en el río Yellowstone, y que fue reparado con autorización federal para evitar otro accidente.

Un segmento de aproximadamente 400 metros (un cuarto de milla) fue reemplazado en la tubería e instalado mediante la perforación de un nuevo conducto a una profundidad de entre 18 y 21 metros (de 60 a 70 pies) bajo el lecho fluvial. Ese cambio reduce en gran medida la posibilidad de que el oleoducto Silvertip falle por segunda vez, informó el director del Departamento de Calidad Ambiental del estado de Montana, Richard Opper.

"Hubo mucha atención de nuestros colegas federales sobre esto", dijo Opper sobre las reparaciones al ducto. "Esto fue bien hecho. Ahora es un oleoducto mucho más seguro, por lo menos al cruzar el río".

El tubo de 12 pulgadas de diámetro se fracturó el 1 de julio cerca de la localidad de Laurel después de que una crecida en el río estregó el lecho y expuso el oleoducto, el cual pasaba a una escasa profundidad de 1,5 metros (cinco pies) en algunas partes. El derrame de unos 42.000 galones (casi 160.000 litros) de crudo causó daños en decenas de kilómetros (millas) de la ribera y contaminó cultivos y pastizales. También fue responsabilizado de la muerte de aves, reptiles y otros animales silvestres.

Todavía está pendiente una investigación sobre si Exxon Mobil violó normas de seguridad antes del accidente. Las autoridades de Laurel habían notificado a la empresa y a los reguladores federales su preocupación por un potencial accidente en el ducto debido a la erosión.

Las autoridades federales responsables de la seguridad en oleoductos dijeron el viernes que habían efectuado una revisión amplia de las reparaciones hechas por Exxon Mobil para tener la seguridad de que el oleoducto podía volver a operar de una manera segura y cuidadosa del medio ambiente.

El crudo volverá a pasar por el conducto una vez que hayan concluido las revisiones sobre la integridad del tubo, dijo la vocera de la empresa, Rachael Moore. Declinó decir cuándo ocurriría eso, pero Opper afirmó que se le había comunicado que sería el sábado.