La fuerza de la OTAN en Afganistán anunció hoy la muerte "en un ataque de precisión" del líder talibán de la zona donde los insurgentes derribaron en agosto un helicóptero y acabaron con la vida de 30 militares de EEUU y 8 afganos.

Las tropas internacionales acabaron con la vida del líder talibán Qari Tahir y otro insurgente este martes en el distrito de Saidabad, de la provincia oriental de Wardak, afirma la misión de la OTAN en Afganistán en una nota de prensa.

"Tahir era el líder principal del valle de Tangi", se indica en el texto, en el que se añade que el fallecido era responsable de diversas emboscadas contra fuerzas afganas y de la preparación de secuestros.

El valle de Tangi es la zona en la que el pasado 5 de agosto los talibanes derribaron un helicóptero Chinook que transportaba a 37 soldados y un intérprete civil, el ataque más sangriento contra las tropas extranjeras desde el inicio de la guerra, en el año 2001.

Tahir era de hecho el objetivo de la incursión aérea del Chinook derribado hace mes y medio, aunque un portavoz de la OTAN consultado hoy por Efe dijo no creer que el ataque contra el helicóptero fuera fruto de una operación planeada con antelación.

Tres días después del derribo del aparato, las tropas de la coalición mataron a una decena de insurgentes responsables del ataque contra el helicóptero.

De acuerdo con el comunicado de hoy, en su operación del martes las fuerzas de la misión de la OTAN comprobaron que no había civiles en la zona antes de lanzar su ataque.

El valle de Tangi, escenario de estos combates, se ha convertido desde hace tiempo en un nuevo refugio de los grupos insurgentes, pese a su proximidad a la capital afgana y a no ser uno de los bastiones tradicionales de la insurgencia.

El distrito en el que está el valle, Saidabad, es atravesado por una importante carretera que une Kabul con el conflictivo sur de Afganistán y su principal ciudad, Kandahar, considerada el centro espiritual del movimiento talibán.