El Tribunal de Policía de Meaux, en las afueras de París, impuso hoy sendas multas de 120 y 80 euros a dos mujeres por llevar niqab que les cubre integralmente -incluido el rostro- en espacios públicos, en la primera decisión judicial que aplica la ley francesa que entró en vigor en abril.

El tribunal se limitó a dictar las multas y no aceptó totalmente las peticiones de la Fiscalía, que solicitaba para ambas mujeres 150 euros pero también un cursillo de ciudadanía previsto en la nueva normativa.

Los hechos sancionados se remontan al pasado 5 de mayo, cuando Hind Ahmas y Najate Naït Ali, ambas de nacionalidad francesa, acudieron vestidas con niqab al ayuntamiento de Meaux con un pastel de almendras con intención de entregarlo al alcalde, Jean-François Copé.

Se trataba de un acto de protesta contra Copé, que además de alcalde y exministro es el secretario general del partido conservador del presidente francés, Nicolas Sarkozy, y que se destacó por su activismo para prohibir el burka y el niqab en todos los espacios públicos, incluida la calle.

Las dos sancionadas llegaron tarde al tribunal y no pudieron entrar para la lectura del fallo.

La asociación que las apoya, "No toques mi Constitución", indicó que tienen intención de recurrir y, si se agotan las vías de recurso en Francia, acudir al Tribunal Europeo de Derecho Humanos.

En ese caso piensan sustentarse en el principio europeo de la libertad de circulación, explicó a Efe el portavoz de la asociación Rachid Nekkaz.

En el exterior del tribunal, las mujeres multadas recibieron el apoyo de otras mujeres en niqab, y una de ellas, Kenza Drider, anunció que pretendía ser candidata a las presidenciales francesas la primavera del año próximo.

Pero para poder presentarse a esos comicios, tendría que obtener el apadrinamiento de 500 cargos electos.

Según "No toques mi Constitución", una organización que se define como "una ONG que defiende las libertades individuales en Europa" y con carácter "laico", desde la entrada en vigor de la ley en abril y hasta ayer 136 mujeres habían sido llevadas a una comisaría en Francia por llevar niqab o burka, proscritos de las calles.