Alrededor de 1.500 personas aplaudieron el miércoles Felipe Calderón por su lucha contra la narcoviolencia en México, durante la primera reunión amplia e integral del presidente con la comunidad mexicana en Los Angeles.

Durante su discurso de más de una hora ante emigrantes de varias partes de México, Calderón reiteró que está combatiendo el crimen organizado, renovando las instituciones y reconstruyendo el tejido social en México. Luego contestó varias preguntas del público.

Fue la primera ocasión en que Calderón realiza una reunión comunitaria de este tipo en Los Angeles. En el 2008, el presidente realizó una reunión similar, pero entonces agrupó a unas 800 personas y no aceptó preguntas, dijo a la AP Mireya Magaña, portavoz del consulado de México en esta ciudad.

La parte mejor recibida del discurso fue la relacionada con la seguridad en México.

"Esa plaga que es el crimen y la delincuencia, es una plaga que estamos decididos a exterminar en nuestro país, tómese el tiempo que se tenga que tomar y los recursos que se necesiten", dijo el mandatario, quien calificó la reunión de "un gran encuentro". "No es fácil, no es fácil, pero estamos decididos a hacerlo, porque sabemos que hace sufrir a la gente".

A la mitad del discurso, un asistente increpó a gritos al presidente desde su silla en la parte trasera del salón: "¡Que no te tiemble la mano, acábalos!"

Calderón interrumpió su discurso y respondió: "A mi no me tiembla (la mano)".

Al final de la reunión en el Centro de Convenciones de Los Angeles, asistentes como el comerciante mexicano Francisco Fonseca dijeron que están satisfechos con las medidas de seguridad del presidente.

"La inseguridad en México me afecta indirectamente porque la sufren mis proveedores y a mí me pasan el costo de pérdidas", dijo Fonseca, dueño de Fomar Import & Export, importadora de productos alimenticios y especies. "Me parece bien su lucha contra el narcotráfico ... Estoy satisfecho con lo que escuché".

Calderón también dijo que "no me he olvidado y no he quitado dedo del renglón" de la reforma migratoria, pero líderes comunitarios como Francisco Moreno Castillo comentaron que no esperan mucho del presidente a estas alturas.

"Queremos que sigan siendo nuestro campeón para lograr una reforma migratoria, pero sabemos que no hay mucho que ahora pueda hacer pero no estaría mal seguir pataleando", dijo Moreno Castillo, secretario general de la Federación de Clubes y Asociaciones de Michoacanos.

Al destacar que su gobierno comenzó recientemente a otorgar pagos atrasados por décadas a ex braceros, alrededor de una decena de estos beneficiarios se pusieron de pie inesperadamente y fueron ovacionados por el público.

El presidente hizo una pausa, los miró, sonrió y aprovechó para tomar aguar. Una anciana de pie le grito que ella era ex bracera y el presidente le bromeó: "Pero usted está muy joven". Fue uno de varias improvisaciones graciosas que el presidente realizó durante la reunión.

Ya serio, Calderón destacó a los mexicanos de la tercera edad en pie, diciéndoles: "Felicidades a todos".

Durante el período de preguntas y respuestas, un inmigrante pidió al presidente que facilitara el sufragio de mexicanos en el exterior, expidiendo las credenciales de elector a través de los consulados.

"Voy a transmitir esa inquietud", comentó el mandatario. "Transmitiré esta demanda que la siento legítima".

Calderon, de visita oficial de cuatro días en Estados Unidos, también destacó su lucha contra la pobreza, y sus logros educativos y en las áreas de salud y trabajo. Estuvo acompañado de su esposa Margarita Zavala y el secretario de Salud Salomón Chertorivski.

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E.J. Támara está en Twitter como @ejtamara