El Gobierno chileno decidió hoy ampliar el periodo para que los alumnos de secundaria se inscriban en un plan destinado a salvar el año escolar, mientras las universidades apuran los plazos para poder cerrar el semestre el próximo 7 de octubre, tras cuatro meses de paros y tomas.

Los portavoces de los alumnos en paro rechazaron estos plazos y acusaron al Gobierno de Sebastián Piñera de querer debilitar y dividir al movimiento, que mañana volverá a salir a la calle, en una nueva jornada de paro.

Los estudiantes empezaron a manifestarse a mediados de mayo y a principios de junio paralizaron decenas de liceos y universidades, muchos de los cuales siguen hoy ocupadas por los alumnos, mientras el diálogo con el Gobierno sigue en punto muerto.

Ante la interrupción de las clases, el pasado 16 de agosto el Gobierno lanzó el plan "Salvemos el año escolar", que da tres opciones a aquellos alumnos de secundaria que quieren estudiar y que no puedan hacerlo porque sus colegios están ocupados.

El ministerio fijó como plazo límite de inscripción el pasado 30 de agosto y luego lo amplió hasta el 10 de septiembre.

Hasta esa fecha 162.704 alumnos se registraron en ese plan, lo que corresponde a un 66 % del total de estudiantes que corren el riesgo de perder el año, según cifras de ese departamento.

De ellos, 38.764 optó por la alternativa de compartir la infraestructura con otro centro educativo, 5.525 eligió la opción de tener clases en un local alternativo, y 118.415 se inscribió para rendir solo exámenes finales.

Aun así, el presidente, Sebastián Piñera, aseguró el lunes que 70.000 alumnos que no se habían inscrito en este plan habían perdido ya el año y tendrían que repetir curso, lo que representa el 2 % de los 3,5 millones matriculados en todo el país.

A raíz de estas declaraciones, criticadas por los estudiantes y por la oposición, y a petición de los dos partidos de Gobierno, el Ministerio decidió hoy reabrir el plazo de inscripción, desde el 26 de septiembre hasta el 1 de octubre.

Los portavoces de profesores y estudiantes de secundaria rechazaron la medida.

"El Gobierno quiere que esto sea interpretado como un gesto hacia los estudiantes, pero el único gesto que podemos apreciar acá es que hay una intransigencia política", dijo Alfredo Vielma, de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES).

A su vez, el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, que ha apoyado todas las reivindicaciones estudiantiles, señaló que no es facultad del Gobierno ni de los alcaldes decidir quién pasa de curso.

En Santiago, el alcalde de la comuna (distrito) de Providencia, Cristián Labbé, ordenó hoy el desalojo de dos liceos emblemáticos de la capital, el José Victorino Lastarria y el Carmela Carvajal.

Los colegios están en Chile bajo la administración de las municipalidades (ayuntamientos), que reciben subvenciones del Gobierno central de acuerdo a las asistencias de los alumnos.

Con los paros, esas subvenciones están en riesgo.

Una de las principales peticiones de los alumnos es precisamente que pasen a estar gestionados por el Gobierno central.

En tanto, las universidades tienen que informar al Ministerio de Educación sobre el número de estudiantes que están en condiciones de finalizar el semestre, que debe estar cerrado el próximo 7 de octubre, aunque varias casas de estudio han propuso posponer unos días ese cierre.

El Estado les entregará los recursos de becas y créditos de acuerdo a la cantidad de estudiantes que estén en esa situación.

Dada la situación actual, el segundo semestre se extenderá hasta enero.