Los buzos de la Armada de Estados Unidos que participan en el rescate de un avión militar siniestrado el pasado 2 de septiembre en el archipiélago chileno de Juan Fernández con 21 personas a bordo finalizaron hoy sus tareas sin realizar nuevos hallazgos.

Los marines estadounidenses, que llegaron a la isla el pasado viernes con dos robots dirigidos por control remoto, concentraron sus esfuerzos en tres puntos concretos donde las autoridades chilenas pensaban que encontrarían más restos del avión y de las siete víctimas que aún no han sido halladas.

Sin embargo, los cuatro buzos, expertos en inmersiones a grandes profundidades marinas, no encontraron nuevas pistas relevantes para la investigación del siniestro.

"Se sellaron los puntos que nosotros teníamos divergentes, que eran tres, y no se encontró nada, eran rocas y partes del avión que no tienen mayor relevancia para la investigación", dijo el general de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), Javier del Río.

El equipo estadounidense entregará ahora un informe con las conclusiones de su intervención, mientras miembros de la Armada chilena y la FACh seguirán con las labores de búsqueda, que se encuentran ya en su fase final.

El CASA 212, que transportaba a miembros de la FACh, un equipo de periodistas de Televisión Nacional, funcionarias del Gobierno e integrantes de una organización filantrópica, se estrelló el viernes 2 de septiembre tras dos intentos de aterrizaje en esa isla, a 670 kilómetros de la costa chilena.

Hasta ahora se han identificado catorce víctimas, diez de ellas a través de análisis de ADN gracias al hallazgo de restos fragmentados y después de que el Servicio Médico Legal creara un banco de sangre con información genética de los parientes directos de los 21 fallecidos.