La exsenadora liberal y mediadora ante las FARC, Piedad Córdoba, reiteró hoy la cercanía de un nuevo proceso de liberación de secuestrados por esa guerrilla, en el marco de su breve estancia en Colombia tras haber abandonado el país en agosto por supuestas amenazas de muerte.

En un intercambio de mensajes con otra internauta, Córdoba escribió en su cuenta de la red social Twitter: "(...) Bueno, pero vamos padelante con las", (continuó en otro mensaje) "próximas liberaciones!!! hemos jurado lograrlo y lo lograremos!! (...)".

Antes de salir de Colombia el pasado 18 de agosto por haber recibido amenazas, Córdoba había adelantado gestiones a través de misivas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) para que estas guerrillas entregaran a los secuestrados en su poder.

Con este gesto, esperaba que se allanara el terreno de cara a un proceso dialogado para la paz en Colombia, país marcado por el conflicto armado desde hace más de medio siglo.

La exlegisladora estuvo ayer en horas de la tarde en un congreso de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) de Colombia, lo que supuso un regreso momentáneo, pues aseguró que volverá a abandonar el país porque las intimidaciones continúan.

"Pues yo vine expresamente a hablar, acompañar a este congreso (universitario), pero también a hablar con el Gobierno y (me) vuelvo a ir", señaló Córdoba en declaraciones divulgadas por medios locales.

Atribuyó su ausencia a "las amenazas", y aclaró: "Pero eso no significa que yo me vaya ir definitivamente del país... ni mucho menos de que me vaya a exiliar en ninguna parte".

La exlegisladora justificó que no se exiliará porque "la lucha es aquí (en Colombia)", tiene que "enfrentar procesos que están en la Corte Suprema de Justicia y en el Consejo de Estado" y "pase lo que pase" ella no se tiene por qué esconder.

Según señaló, sin aportar mayores detalles, los autores de las supuestas amenazas pertenecen a grupos que "reiteradamente ha perseguido a la izquierda en este país".

La salida de Córdoba tuvo lugar el mismo día en el que el expresidente Álvaro Uribe compareció ante la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes, en la que negó su responsabilidad en las escuchas ilegales practicadas durante su Gobierno (2002-2010).

En el marco de la instrucción de ese escándalo, la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Colombia aceptó el martes pasado que ocho personas sean consideradas víctimas, entre las que se encuentra Córdoba, elex candidato presidencial Gustavo Petro y cinco miembros del alto tribunal.

En septiembre de 2010, la Procuraduría (Ministerio Público) destituyó e inhabilitó por 18 años para ejercer cargos públicos a esta política de filiación Liberal, quien sancionada por "colaborar y promocionar" a grupos al margen de la ley, como las FARC.

Córdoba ha participado en la liberación de al menos una docena de secuestrados que estaban en poder de las FARC.