El Senado de EE.UU. aprobó hoy un desembolso de 6.900 millones de dólares para apoyar hasta 2012 las labores de reparación de los desastres causados este año en varios estados del país por huracanes, tornados e incendios.

La votación en el Senado, de mayoría demócrata, salió adelante gracias al apoyo de varios republicanos, pese a que casi todos los miembros de ese partido defienden que esa financiación debe pagarse con recortes de gastos en otras partidas presupuestarias.

De los 6.900 millones aprobados, 500 millones se destinarán de inmediato a la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés) con el objetivo de que esa entidad pueda seguir dando la ayuda necesaria a los afectados por el huracán "Irene" y la tormenta "Lee", que golpearon a EE.UU. entre fines de agosto pasado y principios de este septiembre.

Los republicanos prevén presentar un plan paralelo la próxima semana en la Cámara de Representantes, donde tienen mayoría, para proporcionar 3.700 millones de dólares de ayuda para desastres naturales.

La pelea entre Cámara y Senado puede poner en serios aprietos a FEMA, ya que si no hay acuerdo antes de finales de este mes la agencia podría quedarse sin fondos y tener que suspender las ayudas a las víctimas de desastres.