El exembajador venezolano ante la ONU Diego Arria advirtió hoy que el crimen organizado se está afianzando en Venezuela con la "benevolencia" de funcionarios y militares de alto rango, lo que acarrea consecuencias "gravísimas" para el país.

"Un informe de la ONU indica que el 60 por ciento del tráfico de cocaína que llega a Europa pasa por Venezuela. Es imposible que pase sin la cooperación civil, política y militar y esto es justamente lo que el mundo entero dice: Que Venezuela ya no es un petroestado, sino un narcoestado emergente", dijo.

Arria, quien planea presentar su candidatura presidencial para las elecciones de 2012, se refirió a los grupos delictivos en una conferencia de prensa en Miami, organizada por el Grupo Editorial El Venezolano.

El político dijo que en su país operan carteles de drogas mexicanos, la mafia rusa, la bielorrusa, la "Yakuza" japonesa, el grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la milicia chíi libanesa Hizbulá y el grupo terrorista ETA.

"Venezuela es el botín más grande que hay en América Latina para todos estos grupos delictivos. Operan perfectamente bajo la benevolencia de las autoridades venezolanas", afirmó el expresidente del Consejo de Seguridad de la ONU.

La presencia de esos grupos aunado a otros factores podría dificultar que el país tenga una salida política pacífica, enfatizó al citar un reciente informe del Grupo Internacional de Crisis, con sede en Bruselas.

"El reporte indica que Venezuela no sólo atraviesa un proceso muy difícil, sino que su salida política puede no ser pacífica por la politización que el jefe de Estado (Hugo Chávez) ha hecho de las Fuerzas Armadas y por la participación que el crimen organizado tiene en la vida política, social y militar", detalló.

Arria resaltó que la nación suramericana es el "único país del mundo en el que en su cúpula militar se encuentran tantas personas" señaladas por "estar participando, cooperando en lavado de dinero, tráfico de armas y de drogas".

Recordó que el Gobierno estadounidense colocó a "otro jefe militar venezolano, el general Cliver Alcalá", en la Lista de Individuos Especialmente Designados del Departamento del Tesoro, en la que se incluyen a personas que EE.UU. considera vinculadas al narcotráfico o al terrorismo.

Alcalá, general de la Cuarta División Blindada del Ejército, fue incluido en la lista el pasado 9 de septiembre junto a Freddy Bernal, legislador por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela; Amílcar Figueroa, presidente alterno del Parlamento Latinoamericano, y Ramón Madriz, funcionario del servicio de inteligencia venezolano.

En un comunicado, el Departamento del Tesoro indicó que la medida "expone a cuatro venezolanos de altos cargos como suministradores de armas, seguridad, adiestramiento y asistencia a las operaciones de las FARC en Venezuela".

Chávez rechazó las acusaciones que consideró que forman parte de las "agresiones contra Venezuela y del empeño del imperio yanqui de colocar" a su país "en la lista de lo que llaman ellos Estados fallidos (...), de países que apoyan al terrorismo".

Arria dijo hoy que con la inclusión de Alcalá ya son cuatro jefes militares que están en esa lista, entre los que mencionó a Hugo Armando Carvajal Barrios, director de Inteligencia Militar, y a Henry Rangel, jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Para el exdiplomático, lo más complejo de la situación es cómo "recuperar" al país cuando el actual Gobierno deje el poder.

"¿Cómo vamos a recuperar a una Venezuela que tiene enredada parte de su cúpula militar, y sus cuerpos de seguridad asociados a estas organizaciones delictivas? Esto es muy serio", alertó el exgobernador de Caracas.