Las autoridades de Miami (Florida) anunciaron hoy medidas para tratar de contener el creciente robo de cable de cobre y el consiguiente gasto que supone ese tipo de vandalismo sobre el alumbrado público.

El robo de ese preciado cable, cuyo valor se puede hasta duplicar en el mercado negro una vez retirado el plástico que lo recubre, se ha incrementado en los últimos meses en Miami, hasta el punto de que algunas zonas residenciales de la ciudad, así como varios tramos de autopistas, se han quedado sin luz.

Por ello, las autoridades locales presentaron hoy un proyecto de ordenanza que incluye fuertes penalizaciones para los distribuidores y procesadores de chatarra que compren y manejen cable robado.

La ordenanza propuesta también pretende establecer vías para alertar sobre los peligros que entraña pelar este tipo de cables, que generalmente están hechos de cobre puro, ya que es un metal precioso que conduce muy bien la electricidad.

Además, se ha creado un grupo de trabajo integrado por funcionarios y personas del sector de la chatarra para analizar la problemática y tomar medidas que permitan también reducir el coste que suponen estos robos para las arcas públicas.