El presidente de Perú, Ollanta Humala, decretó hoy el estado de emergencia en varios distritos de tres regiones de la Amazonía peruana donde se viene acatando una huelga de cultivadores de hoja de coca que se oponen a la erradicación.

A 47 días de que asumiera la presidencia, es la primera vez que el mandatario peruano recurre a esta medida, que pone bajo control policial y militar, y con algunos derechos constitucionales en suspenso, las zonas declaradas en emergencia.

El decreto supremo, que fue publicado hoy en el diario oficial, establece el estado de emergencia por 60 días bajo la justificación de haberse registrado "desplazamientos continuos de remanentes de la organización terrorista Sendero Luminoso" en zonas de la selva central.

El decreto agrega que dicha zona "tiene el problema del tráfico ilícito de drogas y el sembrío ilegal de la hoja de coca que es la principal actividad que ocupa a la población".

El estado de emergencia fue declarado en los distritos de Cholón (provincia de Marañón), Monzón (provincia de Huamalíes) y en la provincia de Leoncio Prado en la región de Huánuco, así como en la provincia de Tocache de la región de San Martín y en Padre Abad, en la región de Ucayali.

Del mismo modo, se señala el objetivo de garantizar "el adecuado funcionamiento de los servicios básicos y el normal abastecimiento de víveres y medicinas", en referencia al bloque que centenares de campesinos mantienen en una ruta que conecta la región de Ucayali con el resto del país.

Las protestas de los cocaleros, que hoy cumplen su tercer día con bloqueos de carreteras, son en respuesta a los trabajos de erradicación forzada de cultivos de hoja de coca, principal ingrediente para la fabricación de la cocaína, que forman parte de la lucha contra el narcotráfico en el país.

El presidente ejecutivo de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas, Ricardo Soberón, compareció hoy ante el Congreso para explicar la política antidrogas del Gobierno peruano, tras las críticas recibidas por la suspensión temporal de la erradicación de cultivos de hoja de coca.

Soberón explicó que ha solicitado a los cocaleros que desbloqueen las vías de comunicación como requisito para abrir un diálogo permanente con ellos.

"El bloqueo de carreteras no puede ser un instrumento de conversación", afirmó el zar antidrogas peruano.