El ministro de Turismo, Pedro Novais, renunció el miércoles a su cargo presionado por un escándalo de mal uso de recursos públicos, con lo que se convirtió en el quinto miembro del gabinete brasileño en caer este año.

Novais, de 80 años, entregó su carta de renuncia a la presidenta Dilma Rousseff en horas de la noche después de perder el respaldo de su Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), principal socio de la coalición de 16 partidos que apoyan al gobierno.

La ministra de Comunicación Social Helena Chagas reveló que la presidenta recibió la carta y aceptó el pedido de renuncia, pero aclaró que aún no hay un sustituto designado.

El ahora ex ministro se vio presionado por revelaciones del diario Folha de S. Paulo de que utilizó una funcionaria pagada por el Congreso como empleada doméstica en su apartamento cuando Novais fungía como diputado, cargo que dejó para asumir como ministro en enero.

El mismo diario reveló también que el Novais utilizó un chofer pagado por el Congreso como conductor de su esposa.

El octogenario ministro ya había enfrentado cuestionamientos cuando asumió el cargo al revelarse que, siendo diputado, celebró una fiesta en un motel de su estado natal de Maranhao, en el noreste de Brasil, y pidió restitución de gastos.

Con su salida, Novais se convirtió en el quinto ministro del gobierno de Rousseff en abandonar el gobierno, que aún no completa nueve meses en el poder.

El primero en salir fue el otrora poderoso jefe del gabinete Antonio Palocci, quien renunció por revelaciones de que había multiplicado su fortuna personal entre 2006 y 2010, cuando era diputado, sin explicar debidamente el origen de sus recursos.

Posteriormente renunció el ex ministro de Transportes, Alfredo Nascimento, al revelarse un esquema de sobornos y sobrefacturamiento de proyectos a cargo de la dependencia.

Le siguió el ex ministro de Agricultura Wagner Rossi, presionado por revelaciones de favorecer a empresas de allegados al entonces funcionario.

También renunció el ex ministro de Defensa Nelson Jobim luego de repetidas declaraciones públicas que le crearon un ambiente negativo frente a la presidenta Rousseff, como cuando dijo que había votado contra la gobernante en las elecciones de octubre y cuando hizo comentarios peyorativos de otros miembros del gabinete.