El canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, dijo hoy que su Gobierno no va a intervenir o presionar en la decisión "autónoma" de un juez de su país que pidió la detención de seis oficiales de Colombia, entre ellos el actual director general de la Policía, por un bombardeo colombiano en territorio ecuatoriano.

Patiño aseguró que su Ejecutivo "respeta" la jurisdicción "distinta" del poder judicial, pero no tomará "ninguna decisión al respecto", horas después de que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, desconociera la decisión del juez.

"El presidente Santos ha dado la respuesta que él, como presidente, tiene derecho a dar", consideró el canciller ecuatoriano en Caracas, donde acudió a una reunión de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).

La Corte de Garantías Penales de Sucumbíos, provincia ecuatoriana en la que se produjo el ataque, ordenó el jueves el arresto de los seis militares y policías colombianos, por no presentarse a una citación en un proceso por asesinato, derivado del bombardeo a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2008.

La embajada de Ecuador en Bogotá difundió hoy un comunicado en el que señaló que "en lo que al Gobierno Nacional compete, la crisis por el ataque de Angostura se considera superada, toda vez que Colombia ha ofrecido plenas disculpas por lo ocurrido y ha prometido que no volverá a suceder algo parecido".

En este sentido se pronunció Patiño, al señalar que el Gobierno del Ecuador "no interviene, no presiona, no toma ninguna decisión sobre la función judicial en ese caso particular".

"El Gobierno del Ecuador es respetuoso de la jurisdicción distinta que tiene la función judicial en nuestro país, el tribunal toma una decisión autónomamente", indicó.

"Nosotros lo que podemos hacer es solamente respetar la decisión de ese tribunal y serán las personas que están encausadas en ese juicio las que tendrán que responder como consideren", insistió.

Santos recordó hoy que "ese mismo tribunal libró una orden de captura" en su contra a finales de 2009.

"El general (Freddy) Padilla y todos los comandantes que están en esa petición de ese tribunal, el general (Óscar) Naranjo, todos, pueden estar absolutamente tranquilos porque primero me voy yo a la cárcel que ellos", afirmó Santos.

Y subrayó: "no reconocemos esa jurisdicción", al explicar que aquel bombardeo, en el que murió el ex número dos de las FARC, "Raúl Reyes", "fue una acción de Estado".

La orden de detención afecta a los generales Óscar Naranjo, Freddy Padilla de León y Mario Montoya, por la época jefes de la Policía Nacional, las Fuerzas Militares y el Ejército, respectivamente, así como el almirante Guillermo Barrera, comandante de la Armada Nacional, y el coronel Camilo Álvarez, del servicio policial de inteligencia.

Los únicos que siguen activos son Naranjo, que ha sido ratificado por Santos en el mismo cargo precisamente esta semana, y Álvarez.

Aquellos hechos llevaron al presidente de Ecuador, Rafael Correa, a romper relaciones con Colombia por considerarlos una violación a la soberanía de su país, que fueron restauradas tras la llegada de Santos al poder, en agosto de 2010.