El secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, renunció el viernes a su cargo, aparentemente con la intención de obtener la postulación del oficialista Partido de Acción Nacional (PAN) para los comicios presidenciales del 2012.

El presidente Felipe Calderón dijo que aceptó la dimisión y reconoció que "su labor (de Cordero) ha permitido mantener la estabilidad de las finanzas públicas y con ello la estabilidad económica del país".

El mandatario del país dijo que desde hace tiempo Cordero había querido dejar el cargo, más que él había instruido esperarse a presentar el paquete económico. También anunció el reemplazo de otros dos ministros y un director nacional.

Ni Calderón ni Cordero mencionaron las elecciones presidenciales que se llevarán a cabo en julio de 2012, pero el presidente le deseó suerte en "proyectos futuros".

"Emprendo un nuevo camino impulsado, no por un afán personal, sino por la voluntad de avanzar en un proyecto de país que nos permita mantener el rumbo y consolidar lo que hasta ahora y con tanto esfuerzo los mexicanos hemos logrado", expresó Cordero.

Aunque analistas consideran a Cordero el favorito del PAN, una encuesta de agosto del grupo Consulta Mitofsky reportó que la ex diputada Josefina Vazquez Mota y ex senador Santiago Creel generan más apoyo entre los electores que Cordero.

En México, los políticos deben dejar cargos públicos para postularse como candidatos.

El hasta ahora secretario de Energía, José Antonio Meade, ocupará la vacante dejada por Cordero. Meade será reemplazado por Jordy Herrera.

Calderón también anunció la renuncia a la Secretaría de Salud de José Angel Córdova, conocido por el manejo de la epidemia de gripe porcina en el 2009 y quien quiere ser candidato a gobernador del estado central de Guanajuato. Reemplazará a Córdova, Salomón Chertorivski, quien fungía como comisionado nacional de protección social en salud.

El presidente también anunció que el vocero de seguridad nacional Alejandro Poiré asumirá el cargo de director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN). Educado en la Universidad de Harvard, Poiré reemplaza a Guillermo Valdés, quien dirigió el CISEN por cinco años.

Calderón dijo que quiere que Poiré modernice el servicio de inteligencia nacional, que ha sido llamado a jugar un papel central en la ofensiva contra el narcotráfico que su gobierno emprendió en diciembre del 2006.

"Le pido que fortalezca el sistema de investigación y procesamiento de datos para asegurar la gobernabilidad del país, y desde luego le instruyo a establecer sistemas de cooperación internacional para combatir cualquier riesgo a nuestra soberanía", dijo Calderón.

El predecesor de Poiré dijo en su discurso de despedida que los cárteles de droga eran la mayor amenaza para México, pero advirtió que no eran la única.

"En Mexico, aún operan algunos grupos que creen en la violencia como instrumento de cambio; tampoco podemos descartar el riesgo que representaría una eventual presencia del terrorismo islámico en nuestro territorio", dijo Valdés.