Un tribunal de Guatemala aplazó hoy para el 3 de octubre la declaración del empresario nicaragüense Henry Fariña, testigo del asesinato el pasado 9 de julio en este país de Facundo Cabral y contra quien se supone iba dirigido el ataque en el que murió el trovador argentino, informó una fuente judicial.

El juez Marco Antonio Villeda, del Tribunal Quinto de Primera Instancia Penal, explicó a periodistas que suspendió la audiencia que se tenía previsto realizar hoy con Fariña, debido a una mala notificación del Centro Administrativo de Gestión Penal de los tribunales.

Ese centro no notificó de la audiencia al abogado de uno de los tres guatemaltecos que están detenidos por el asesinato del cantautor argentino.

La declaración del empresario nicaragüense, que será a puerta cerrada y por videoconferencia, por medidas de seguridad, se reprogramó para el 3 de octubre.

El próximo 13 de septiembre está prevista la declaración de un testigo protegido, que no ha sido identificado, y que puede ser el chófer de Elkin Hernández Vargas, quien según las investigaciones fue el que contrató a los sicarios para atentar contra Fariña.

El empresario resultó gravemente herido en el ataque en el que murió Cabral el pasado 9 de julio en el sur de la capital guatemalteca, cuando Fariña, quien contrató al intérprete para cantar en Guatemala, lo trasladaba al aeropuerto internacional La Aurora.

Los guatemaltecos detenidos por el asesinato del trovador argentino, además de Hernández, son Wilfred Allan Stokes y Juan Hernández Sánchez.

El supuesto autor intelectual del homicidio del cantautor argentino ha sido identificado como el costarricense Alejandro Jiménez, alias "el Palidejo", quien se dedica al lavado de dinero del narcotráfico en su país, según fuentes oficiales de Costa Rica.

Jiménez, quien no ha sido capturado, habría ordenado el asesinato de Fariña como una venganza por una supuesta disputa interna en el grupo criminal, integrado por al menos unas 20 personas.