Un tribunal de apelaciones californiano denegó hoy la moción de la defensa del médico Conrad Murray, acusado de homicidio involuntario por la muerte de Michael Jackson, para aislar al jurado de influencias externas mientras dure el juicio, publicó Los Angeles Times.

Esa decisión se conoció un día antes de que arranque el proceso de selección del jurado que se encargará de determinar si el doctor personal del "rey del pop" es responsable del fallecimiento del artista, que se produjo el 25 de junio de 2009.

Está previsto que la primera vista para exponer el caso al jurado tenga lugar el 26 de septiembre y que las sesiones despierten un alto interés mediático.

Por ello, los abogados de Murray habían pedido al juez de la Corte Superior del condado de Los Ángeles Michael Pastor que "secuestrara" al jurado durante el juicio.

La defensa del acusado considera que los miembros del jurado podrían ser influidos por lo que diga la opinión pública.

Pero Pastor consideró que no hace falta tomar esa medida drástica, que supondría además un elevado coste para las arcas públicas, para garantizar un juicio justo, aunque la defensa del médico apeló la semana pasada y pidió que se pospusieran los trámites judiciales mientras se dirimía la cuestión.

El fallo del tribunal de apelaciones dio hoy vía libre al juicio tal y como lo había programado el magistrado Pastor y arrancará este jueves a las 09.00 hora local (16.00 GMT) en los juzgados de Los Ángeles, donde están convocados 160 posibles jurados para una primera fase de selección.

El juez Pastor, por otra parte, admitió hoy la petición de la fiscalía para que testifique durante el juicio un experto que declarará inviable que Michael Jackson muriera por beber propofol, el anestésico que lo mató y que se administra vía intravenosa.

El objetivo de la acusación con ese testimonio es desacreditar cualquier teoría de la defensa de Murray que plantee que Jackson se suicidó tomando ese fármaco cuando su médico no estaba pendiente.

La autopsia realizada a Jackson tras su muerte determinó que el artista falleció víctima de una intoxicación aguda de propofol combinada con otros medicamentos.

Murray reconoció que administró esos productos a Jackson para ayudarle a conciliar el sueño y dejó el dormitorio del cantante durante unos minutos. A su regreso descubrió que el autor de "Thriller" estaba inerme.

Se prevé que la defensa del médico argumente que el "rey del pop" era un adicto a los medicamentos y que fue esa condición, y no la acción del doctor, lo que puso fin a su vida repentinamente.

En caso de ser hallado culpable, Conrad Murray se enfrentaría a una pena de cárcel de hasta 4 años.