Un doble ataque suicida contra las fuerzas de seguridad golpeó hoy a la ciudad paquistaní de Qüetta, cerca de la frontera con Afganistán, donde esta semana ha tenido lugar el arresto de un alto mando de Al Qaeda, y acabó con la vida de al menos 23 personas.

Fuentes policiales de Qüetta informaron a Efe de que otras 75 personas resultaron heridas a causa del doble atentado en la ciudad, una de las más violentas del país.

Entre las víctimas mortales hay tres miembros de la guardia de fronteras, uno de ellos coronel de ese cuerpo de seguridad separado del Ejército y que se despliega habitualmente cerca de las zonas limítrofes con Afganistán.

El primer atentado se registró a las 9.00 hora local (4.00 GMT), cuando un suicida que conducía un vehículo detonó la carga explosiva, almacenada en su interior, cerca de la principal comisaría de la ciudad.

Diez minutos más tarde, un insurgente hizo estallar la carga explosiva que llevaba adherida a su cuerpo tras irrumpir en la residencia del subinspector general de la guardia de fronteras en Qüetta, Faruq Shahzad.

El funcionario sufrió heridas y su mujer perdió la vida.

Las fuentes policiales cifraron en 75 los heridos, que están recibiendo atenciones médicas en los hospitales.

El doble atentado se produce dos días después de que el Ejército anunciara la detención en Qüetta de tres miembros de la red terrorista Al Qaeda, aunque las fuentes policiales consultadas por Efe no pudieron establecer un vínculo directo.

Entre los arrestados se halla Younis al Mauritani, descrito como "ministro de Exteriores" de Al Qaeda y que, según el Ejército paquistaní, "estaba planeando atacar intereses económicos de EEUU".

La operación para detener a estos individuos fue ejecutada por los servicios secretos (ISI), en colaboración con la guardia de fronteras, el cuerpo golpeado hoy.

EEUU elogió a Pakistán por los arrestos, tras meses de tensión en el ámbito antiterrorista entre los dos países por la operación unilateral norteamericana que acabó con la vida de Osama bin Laden el pasado 2 de mayo en suelo paquistaní.

El episodio dañó severamente los lazos entre ambos países y propició una guerra fría de sus servicios de espionaje a través de filtraciones a la prensa.

Tanto los altos mandos de las fuerzas de seguridad como los puestos de control paquistaníes son objetivos frecuentes de las redes talibanes y de grupos islamistas afines.

Quetta es la capital de la provincia de Baluchistán, que limita con Afganistán e Irán.

Al conflicto tradicional en la región entre grupos separatistas armados y el Ejército se ha sumado en los últimos años la cada vez mayor influencia de los grupos talibanes, que operan a ambos lados de la frontera entre Pakistán y Afganistán.

La capital baluchi es conocida también como la ciudad que supuestamente alberga a la cúpula del movimiento talibán afgano liderado por el mulá Omar, más conocida como 'shura' o consejo de Qüetta.

La provincia de Baluchistán, las áreas tribales que colindan con Afganistán y la vecina de Khyber-Pakhtunkhwa son las zonas más conflictivas de Pakistán, uno de los países más golpeados por el terrorismo en los últimos años.

Fuerzas de seguridad, lugares de culto e instalaciones militares son los principales blancos de los ataques insurgentes, que acabaron con la vida de 2.913 personas durante 2010, según un estudio del Instituto de Pakistán para Estudios de Paz.

Agus Morales