El juicio contra la líder de la oposición de Ruanda, Victoire Ingabire, acusada de ideología genocida y de complicidad en actividades terroristas, empezó hoy después de haber sido pospuesto en dos ocasiones en el último año.

Ingabire, de 42 años, llegó al Tribunal Supremo de Kigali con otros 4 acusados de los mismos crímenes, todos ellos antiguos miembros del grupo rebelde Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), formado en la vecina República Democrática del Congo (RDC) por autores del genocidio ruandés de 1994, entre otros.

La líder de la oposición, que pasó 16 años en el exilio en Holanda, regresó en enero de 2010 a Ruanda para participar en las elecciones presidenciales de ese año, pero fue arrestada en varias ocasiones acusada de distintos crímenes, entre ellos de amenazar la seguridad del estado por reunirse con mandos de las FDLR.

Además, a su llegada al país, Ingabire suscitó una gran polémica al afirmar que durante el genocidio de 1994, en el que los hutu asesinaron a más de 800.000 tutsi y hutu moderados, también hubo crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos contra los hutu, y no solo contra los tutsi.

En Ruanda y desde 2008, una ley prohíbe cuestionar el discurso oficial del genocidio, un delito que puede conllevar entre 10 y 25 años de prisión.

Ingabire finalmente fue detenida el pasado 14 de octubre, cuando fue acusada de ideología genocida, complicidad para cometer actividades terroristas, llevar a cabo propaganda dañina, amenazar la seguridad del Estado y participar en la formación de un grupo armado.

El año pasado, las organizaciones pro derechos humanos Human Rights Watch y Amnistía Internacional condenaron en varias ocasiones la represión política y la ausencia de libertad de expresión en Ruanda, un país presidido desde 1994 por el tutsi Paul Kagame, al frente de la milicia que frenó el genocidio.

Al juicio de Ingabire, pospuesto en dos ocasiones a petición de sus abogados, que pedían más tiempo para estudiar las 2.500 páginas de los documentos de su proceso judicial, asistieron hoy media docena de miembros de su partido, las Fuerzas Democráticas Unidas (FDU) de Ruanda, varios embajadores de países occidentales y numerosos periodistas.