Autoridades detuvieron a un policía estatal presuntamente involucrado en el ataque incendiario a un casino del estado norteño de Nuevo León que dejó 52 muertos.

La Procuraduría General de la República (PGR) informó la noche del jueves que el agente de la policía estatal de Nuevo León, identificado como Miguel Angel Barraza, se encontraba en un vehículo fuera del Casino Royale y estaría supuestamente conectado con el ataque del 25 de agosto.

El subprocurador de la PGR José Cuitláhuac Salinas informó a la prensa que Barraza fue detenido y rendía declaración ante un fiscal federal para determinar su posible participación en el atentado, atribuido al cartel de las drogas de Los Zetas.

Otros cinco presuntos miembros de Los Zetas fueron detenidos días antes y la autoridad estatal ha asegurado que confesaron su participación en el ataque, calificado por el presidente Felipe Calderón como el peor atentado contra la población civil en los últimos años.

El gobierno de Nuevo León ha dicho que al menos 12 personas participaron en los hechos del Casino Royale, localizado en la capital estatal de Monterrey y a unos 900 kilómetros al norte de la ciudad de México.

La principal hipótesis es que Los Zetas ordenaron incendiar el casino en represalia por no haber pagado una extorsión.

Varios hombres armados ingresaron en el Casino Royale el jueves, arrojaron gasolina e incendiaron el inmueble, según las autoridades. Jugadores y empleados quedaron atrapados dentro y se asfixiaron. La mayoría de las víctimas eran mujeres que jugaban o comían esa tarde.

También el jueves, el hermano del alcalde de Monterrey Fernando Larrazábal fue detenido para ser interrogado como parte de una investigación de corrupción lanzada esta semana después de la divulgación de vídeos en los que se lo ve recibir dinero en efectivo en un casino no identificado y días antes del ataque al centro de juegos.

El diario Reforma divulgó el miércoles un vídeo y fotografías de Jonás Larrazábal, hermano del alcalde, mientras recibía dinero en una caja que se estimó en unos 400.000 pesos (unos 32.000 dólares).

El abogado de Jonás, Jesús Martínez, dijo a Milenio Televisión que su cliente había ido al casino a divertirse, como cualquier cliente, pero también a vender queso, mezcal y otros productos originarios del estado sureño de Oaxaca.

El alcalde ha deslindado responsabilidades y dijo que su hermano tendrá que responder por cualquier posible irregularidad.