El primer ministro británico, David Cameron, manifestó hoy su frustración por la falta de acción internacional contra Siria y comparó la situación de este país con la de Libia.

En una entrevista en la cadena pública BBC, el primer ministro británico apuntó que en Siria "como en Libia hay un dictador haciendo casas horribles contra su pueblo".

Pero el problema, dijo, es que "no hay el mismo apoyo para una intervención militar, ni en la Liga Arabe ni internacionalmente".

Cameron reconoció que en el caso sirio está habiendo problemas en la ONU para conseguir una resolución más fuerte que imponga mayores sanciones, como "la prohibición de viajes, la congelación de los fondos internacionales del régimen y todas las cosas que en Europa estamos poniendo sobre la mesa".

El primer ministro británico dijo que ha detectado que los miembros de la Liga Árabe han empezado adoptar posiciones más tajantes contra el régimen de Bachar al Assad, pero reconoció que hay problemas para que la ONU adopte medidas más duras contra el estado sirio.

Cameron reveló que ayer por la noche en París, donde se celebró una conferencia internacional sobre Libia, mantuvo conversaciones sobre Siria con algunos miembros de la Liga Arabe en las que percibió "que están endureciendo sus posiciones porque se están dando cuenta de que lo que allí se está haciendo es horrible".