Al menos 12.000 civiles y 200 soldados de la coalición internacional han muerto por ataques suicidas en Irak desde marzo de 2003 al 31 de diciembre de 2010, según un estudio publicado hoy por la revista científica "The Lancet".

El informe, elaborado por el equipo del profesor Madelyn Hicks, de la universidad Kings Collage de Londres, dice que el número de civiles afectados es tan alto porque son el principal objetivo de los ataques y por la dificultad para trasladar a las víctimas a los hospitales.

El estudio, que utilizó los datos del Irak Body Count, que recopila y verifica las muertes y los heridos en ese país, además de otras estadísticas de muertes entre militares, ha cifrado en 1.003 el número total de atentados suicidas en Irak desde marzo de 2003.

Las cifras reveladas suponen que el 10 por ciento de las muertes y el 25 por ciento de los heridos en Irak durante ese periodo de siete años han estado causados por atentados suicidas.

Entre las víctimas identificables, que no llegan a las 4.000, el 75 por ciento fueron hombres, el 11 por ciento fueron mujeres y el 15 por ciento, niños.

Según estas estadísticas, en al memos 159 de los atentados murió un menor y un total de 30.000 civiles resultaron heridos.

"Los terroristas en Irak emplean ataques suicidas de manera estratégica, porque con un bajo coste consiguen ser muy efectivos", explicaron los autores del estudio.