Alonso de Contreras

Camiones llevándose papeles a toda prisa, más de 10.000 funcionarios implicados en casos de corrupción, ayudas a la pobreza desviadas, obras públicas entregadas a dedo y el 40 por ciento de los recursos sociales evaporados escenifican la corrupción de los últimos años que ha aflorado en Perú al cambiar el Gobierno.

El presidente de la Corte Suprema, César San Martín, entregó hoy al presidente del Congreso, Daniel Abugattas, un proyecto de ley contra ese flagelo preparado por el anterior Gobierno que, sin embargo, según las declaraciones de los actuales funcionarios, no puso freno a una rampante corrupción.

Según señaló anoche el presidente Ollanta Humala al término de su ya tradicionalmente largo Consejo de Ministros, la corrupción es el principal obstáculo al que se enfrenta: "el 40 % de los recursos de los programas sociales, se pierden por corrupción", dijo Humala.

Minutos antes, la Contraloría General de la República informó que detectó a 10.659 funcionarios involucrados en presuntos casos de corrupción ocurridos entre enero de 2009 y julio de 2011.

Los datos, que recogen la segunda mitad del Gobierno presidido por Alan García, fueron dados a conocer por el titular de la Contraloría, Fuad Khoury, durante la presentación de su plan de trabajo ante la comisión de fiscalización del Congreso.

La contraloría especificó que los casos detectados involucran tanto al Gobierno central como a los regionales y locales de todo el país.

Esto último coincide con lo declarado hoy a Efe por una fuente diplomática, que solicitó el anonimato, en el sentido de que los proyectos incluidos en los programas de ayuda exterior de varios países tienen como principal problema la corrupción de funcionarios peruanos.

Esta corrupción, dijo la fuente, "es notoria en Lima, la capital política y económica del país, pero es asombrosa en regiones alejadas de la sierra y la selva a donde no llegan ni fiscales ni periodistas".

"Es un país en pleno y veloz crecimiento, y la corrupción ha ido creciendo a la misma velocidad", sostuvo la fuente.

El PIB de Perú creció el 6,6 % en el segundo trimestre del año y acumuló un alza de 7,6 % en el primer semestre con respecto a los mismos periodos de 2010, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática.

Esto supone que Perú suma ya casi dos años con un crecimiento continuo semejante, y desde instancias internacionales se está solicitando al país que impida que este crecimiento económico engorde la corrupción que ya tuvo su versión filmada en vídeo durante el Gobierno de Alberto Fujimori y su colaborador Vladimiro Montesinos.

Estas reclamaciones internacionales fueron admitidas por el presidente del Congreso al recibir el anteproyecto de ley, documento que establece "la necesidad de observar las exigencias que el Perú ha suscrito con organismos internacionales" relacionados con la corrupción.

Mientras tanto, el ciudadano peruano asiste diariamente a la descripción por parte de la prensa de casos notorios de corrupción.

Y es que según informa hoy el diario Peru21, mientras Ollanta Humala tomaba posesión como presidente, el 28 de julio pasado, un camión cargaba 198 cajas de documentos de Provías, la institución encargada de la construcción de carreteras en el interior del país.

El diario afirma que esa retirada consta en un simple recibo como venta de "680 kilos de papel en desuso".

Del Banco de Materiales han desaparecido cinco mil expedientes de crédito, según la prensa.

Otro caso sangrante es el del programa "Juntos", de asistencia social.

Al respecto el jefe de la Contraloría de la República, Fuad Khoury, manifestó que durante cuatro años 21.000 pobres no recibieron la subvención de 100 soles mensuales (unos 36 dólares), que fueron a parar en 3.379 personas que no son de bajos recursos económicos, según el estándar de la organización.

Lo anterior supone más de nueve millones de soles, casi tres millones y medio de dólares.

Solo en el Fondo de Cooperación para el Desarrollo Social, la Procuraduría informó que ha denunciado penalmente a 37 funcionarios, según destaca hoy el diario La República. EFE