Al menos tres personas murieron hoy y más de ocho sufrieron heridas por la explosión de una bomba a las puertas de una mezquita en la ciudad paquistaní de Qüetta (oeste) durante la fiesta del Aid al Fitr, que marca el fin del Ramadán.

La bomba, colocada en un automóvil aparcado fuera de la mezquita, explotó en plena oración en el interior del centro religioso y destruyó al menos seis vehículos y una vivienda, según fuentes citadas por el canal televisivo paquistaní Express.

Los heridos han sido transportados al hospital civil de Qüetta, capital de la conflictiva provincia paquistaní de Baluchistán y escenario habitual de atentados terroristas y acción de bandas étnicas y mafiosas.

Las autoridades pusieron el hospital en estado de emergencia en previsión de que aumentaran las víctimas, mientras que la Policía ha acordonado la zona y ha iniciado una investigación para averiguar la autoría del atentado.

Según Express Tv, la mezquita está situada en la zona de Murriabad, habitada sobre todo por miembros de la secta islámica chií, minoritaria en Pakistán y objetivo de ataques por parte de los talibanes y otros grupos radicales del credo mayoritario, el suní.

Baluchistán es la provincia más extensa del país surasiático y, aunque cuenta con reservas de recursos naturales, es también la más despoblada y depauperada.

Desde hace décadas operan allí varios grupos nacionalistas armados, que buscan la independencia de Pakistán o una mayor autonomía para la región, pero también miembros de facciones talibanes con sus miras puestas en el vecino sur de Afganistán.