Residentes exhaustos del noreste amontonaban muebles empapados y posesiones arruinadas en sus jardines mientras observaban los daños provocados por el huracán Irene.

El presidente Barack Obama prevé viajar el domingo a Paterson, Nueva Jersey, donde el río Passaic se desbordó en la ciudad de 150.000 habitantes, inundó parte del centro y obligó a evacuar a centenares de personas que probablemente habían subestimado la ferocidad del meteoro.

Helicópteros de la Guardia Nacional llevaron provisiones a comunidades en las montañas de Vermont que carecían de corriente eléctrica, servicio telefónico y en gran medida de transporte para entrar o salir. En otras partes, las tareas de limpieza estaban bien encaminadas en casas, campos y negocios.

De acuerdo con las estimaciones de reparación, la tormenta muy probablemente estará entre los desastres naturales más costosos para Estados Unidos. Aunque cesó la crecida de los ríos en Vermont, Nueva Jersey y Connecticut, muchas comunidades y zonas rurales seguían inundadas, y las autoridades dijeron que faltaba mucho para llegar a un cálculo definitivo de los daños.

Un cálculo difundido inmediatamente después del paso de Irene por Kinetic Analysis Corp., una consultora que utiliza modelos computarizados para evaluar los daños causados por el clima, estimó el costo en 7.200 millones de dólares en ocho estados y Washington.

Esto supera de lejos, a valores de hoy, los daños causados por el huracán Bob en 1991 y el huracán Gloria en 1985.

Grandes sectores de Wallington, Nueva Jersey, seguían bajo el agua tras una sucesión de golpes: las aguas del Passaic inundaron la pequeña población el domingo y luego retrocedieron, pero una nueva crecida el martes obligó a realizar más evacuaciones.

Irene ha provocado la muerte de al menos 46 personas en 13 estados.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, calculó los daños en su estado en 1.000 millones de dólares. "El norte de Nueva York pagó un precio realmente terrible por esta tormenta", dijo Cuomo.

En Carolina del Norte, la gobernadora Beverly Perdue dijo que el huracán destruyó un millar de viviendas y causó al menos 70 millones de dólares en daños.