Un adolescente de 14 años murió hoy en un pueblo de Baréin tras recibir el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno disparado por la policía, que intentaba reprimir una protesta contra el régimen, informó hoy la familia del joven.

Familiares y manifestantes explicaron a Efe que Ali Yawad al Sheij sufrió una herida fatal en la cabeza al recibir el disparo, realizado por policías antidisturbios cuando perseguían al joven y a otro manifestante en un camino en el pueblo de Sitra, al suroeste de la capital, Manama.

Pese a que el adolescente fue trasladado de urgencia a un centro sanitario cercano a Sitra, los servicios médicos no pudieron evitar su muerte.

Agentes antidisturbios de la policía rodearon el centro de salud e irrumpieron para recuperar el cadáver, que fue trasladado al depósito del principal hospital del país, en medio de una gran tensión con los familiares y los vecinos del lugar.

Varios testigos afirmaron haber visto al chico desplomarse tras recibir un disparo a poca distancia desde el vehículo policial descapotable que los perseguía.

En un comunicado, el Ministerio bareiní del Interior negó que hubiese disturbios a la hora en la que el joven fue herido, y señaló que los últimos incidentes registrados en el área tuvieron lugar sobre la una de la madrugada de hoy, día en que la comunidad chií de Baréin celebra la fiesta de Aid el Fitr, el final de ramadán.

"Este régimen es criminal, ¿dónde están la ONU y los grupos de derechos humanos con lo que está sucediendo ahora? ¿Por qué (el presidente de EEUU, Barack) Obama permanece en silencio y hace caso omiso a esto?", se preguntaba el padre del joven mientras recibía las condolencias de parientes y vecinos.

El portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Rupert Colville, dijo ayer que la situación en Baréin sigue siendo "tensa e impredecible", mientras continúa la represión de pequeñas protestas.

Asimismo, la ONU mostró su preocupación por la suerte de 264 civiles que serán juzgados por tribunales militares por su participación en anteriores manifestaciones.

La oposición de Baréin, donde la comunidad chií representa un 70 por ciento de su población, exige reformas democráticas y un papel más representativo en el país, gobernado por una monarquía suní.

Las protestas para pedir reformas democráticas comenzaron el pasado 14 de febrero y en ellas han muerto una treintena de personas, mientras que decenas de detenidos han sido llevados ante la Justicia.

Baréin acoge a la Quinta Flota de Estados Unidos, y otros países suníes han acusado a Irán de estar detrás de las protestas y de injerencia en los asuntos internos del pequeño reino.