El Gobierno paraguayo declaró "prioridad uno" la búsqueda de una mujer, funcionaria de una multinacional, que desapareció el martes en un aparente caso de secuestro con fines de extorsión, afirmó hoy el ministro paraguayo de Interior, Carlos Filizzola.

Se trata de Dalia Scappini, de 31 años, experta en mercadotecnia, quien está desaparecida tras salir de su vivienda, en un barrio de Asunción, con destino a su trabajo, la multinacional 3M Paraguay, y su vehículo fue abandonado en otra zona de la periferia capitalina.

"El presidente (Fernando Lugo) me dio instrucciones desde el primer momento y ahora nuevamente de darle énfasis con todo lo que tenemos (...) para hacer frente a este hecho", afirmó Filizzola a su salida de la residencia oficial del gobernante.

El ministro, citado por la agencia oficial IP Paraguay, explicó que los captores se comunicaron con la familia dos veces desde el teléfono móvil de la mujer, para anunciar que se encuentra bien de salud, sin hacer saber de sus pretensiones.

Scappini, prima de la ministra paraguaya de Turismo, Liz Crámer, pertenece a una familia pudiente y un sector la prensa local vincula el caso con una transacción comercial por la venta de unas propiedades en Ciudad del Este, segunda urbe del país, en la frontera con Brasil.

La desaparición se produce en momentos en que el ganadero Fidel Zavala comparece hoy ante la Fiscalía para una audiencia de reconocimiento de las personas que lo mantuvieron cautivo 94 días en zonas boscosas del departamento de Concepción, noreste del país, a finales de 2009.

Zavala, cuya familia controla extensas haciendas ganaderas en el noreste del país, fue liberado tras el pago de 550.000 dólares y de su secuestro ha sido responsabilizado el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), un grupo armado de izquierda que opera en las áreas boscosas de Concepción.

El EPP, que según la Fiscalía ha recibido adiestramiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), está acusado además de otros sonados casos de secuestro, así como de asesinatos de policías y de ataques a fincas agrícolas.