La ONU y varios Gobiernos repudiaron hoy el ataque de este jueves contra un casino en la ciudad mexicana de Monterrey, que dejó 52 muertos y que el mandatario Felipe Calderón describió como una de "barbarie".

Calderón manifestó que los delincuentes, a quienes solo les tomo dos minutos y treinta segundos cumplir con su cometido, son "verdaderos terroristas sobre quienes debe caer no sólo todo el peso de la ley, sino el unánime repudio de la sociedad".

El presidente de México hizo hoy "un llamado a la sociedad, al Congreso y al Gobierno de los Estados Unidos" para pedirles que "reflexionen acerca de la tragedia" que vive "México y muchos países latinoamericanos a consecuencia, en gran parte, del consumo insaciable de drogas" en el país del norte.

Calderón, en medio de un reclamo inusualmente duro contra Estados Unidos, afirmó que si los estadounidenses "están resignados a consumir drogas", deben establecer otros puntos de acceso de narcóticos a su territorio "distintos a la frontera" con México.

Precisamente uno de los primeros en condenar el ataque fue el mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, quien tildó de "bárbaro y censurable" el atentado en el que, además, resultaron una decena de personas lesionadas por intoxicación y quemaduras.

"Condeno firmemente el atentado bárbaro y censurable ayer en Monterrey", señaló Obama en un comunicado en el que también envío la solidaridad y las oraciones del pueblo estadounidense a las víctimas del ataque y sus familias "en estos difíciles momentos".

Y destacó que "el pueblo mexicano y su Gobierno están implicados en una valerosa lucha contra las organizaciones trasnacionales que amenazan México y Estados Unidos. Estados Unidos es y seguirá siendo un socio en esta lucha".

Asimismo, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró "consternado" por el "deplorable" ataque perpetrado por un grupo de entre 8 y 9 delincuentes que llegaron al Casino Royale para incendiarlo.

Ban "condena este deplorable acto de violencia y expresa sus condolencias y solidaridad a las familias de las víctimas y al Gobierno de México", afirmó el portavoz de la ONU, Farhan Haq, en un comunicado de prensa.

El Gobierno de Chile a través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores reiteró "su absoluto apoyo al Gobierno del presidente Felipe Calderón" en su combate contra el narcotráfico, terrorismo y la delincuencia organizada trasnacional.

Entre tanto, la mandataria de Costa Rica, Laura Chinchilla, quien informó a través de su cuenta de Twitter que llamó por teléfono a su homólogo mexicano para brindarle su apoyo, tildó el atentado de un "acto cobarde".

"He expresado al presidente Calderón, vía telefónica, la indignación por los cobardes actos terroristas que cubren de sangre a un pueblo hermano", manifestó Chinchilla, quien regresó de México el pasado martes tras concluir una visita oficial de dos días.

También, el gobernante panameño, Ricardo Martinelli, invitó a los países mesoamericanos a redoblar, mediante un frente común, sus esfuerzos conjuntos de lucha contra el crimen organizado.

Desde Alemania, la canciller Angela Merkel expresó su solidaridad con el pueblo mexicano, con el que "comparte su dolor" y al que envió sus condolencias.

Las autoridades mexicanas difundieron hoy una grabación de seguridad en la que se ve a un grupo de entre 8 y 9 delincuentes llegar a plena luz del día al casino, de dos plantas y en las que podía recibir a cientos de clientes, y con frialdad sacar unos garrafones con combustible y prenderle fuego al establecimiento, ubicado frente a una congestionada avenida.

Además, la fiscalía ofreció "hasta 30 millones de pesos" (unos 2,4 millones de dólares) de recompensa a quien proporcione información sobre los responsables del ataque, uno de los más graves ocurridos en los últimos años, y sólo superado en términos de víctimas por el hallazgo en agosto de 2010 de 72 indocumentados asesinados en el norteño estado de Tamaulipas.