Viajeros alrededor del país enfrentan penurias que podrían prolongarse durante días, tras la cancelación de miles de vuelos debido al huracán Irene.

Las aerolíneas han cancelado más de 9.000 vuelos para este fin de semana desde Carolina del Norte hasta Boston, lo que ha dejado en tierra a los pasajeros mientras Irene barría la costa oriental del país, desplazándose hacia el norte. Hubo más de 3.600 cancelaciones sólo el sábado.

Todos los aeropuertos del área de la ciudad de Nueva York cancelaron los arribos el sábado, cuando el sistema de transporte público de la ciudad fue cerrado. Las mayores aerolíneas, como United Continental Holdings Inc. y Delta Air Lines Inc., cancelaron miles de vuelos cada una.

United Continental, la mayor aerolínea del mundo, suspendió operaciones en toda el área de Nueva York. El Aeropuerto Nacional Ronald Reagan y el internacional Dulles en Washington permanecía abiertos el sábado en la tarde, pero la mayoría de los vuelos estaban cancelados.

Las aerolíneas declinaron hacer comentarios sobre el número de pasajeros que podrían ser afectados por el huracán, pero las cifras podrían alcanzar los millones. Ello obedece a la cantidad de vuelos nacionales e internacionales, hacen conexión en los aeropuertos de la costa este. Incluso los pasajeros que no vuelan cerca de la costa este podrían retrasarse días mientras las aerolíneas trabajan en los aviones para ponerlos de nuevo en circulación.

Los servicios en trenes y autobuses también se vieron afectados. Greyhound suspendió servicio entre Richmond , Virginia, y Boston durante el fin de semana. Amtrak, compañía ferroviaria, redujo su itinerario de salidas en el noreste el sábado, y canceló todos los trenes de Washington a Boston para el domingo. Amtrak tiene cinco rutas principales por todo el noreste del país, cada una de las cuales une múltiples ciudades, lo mismo que un servicio regional en Virgina y varios trenes de larga distancia que arrancan o terminan en la zona.

Las aerolíneas fueron golpeadas por un desastre natural el invierno pasado, cuando cancelaron miles de vuelos debido a un par de tormentas de nieve. Las nevadas en diciembre y febrero derivaron en 10.000 cancelaciones durante varios días y dejaron varadas a miles de personas en los aeropuertos.

Muchas empresas de aviación han reducido el número de vuelos durante el último año, en procura de llenar más sus aviones y de volverse más eficientes. Eso dificulta a los pasajeros varados encontrar lugar en vuelos después de que pasa el mal tiempo.