Un tribunal de Moscú ordenó hoy el arresto del ex policía Dmitri Pavliuchenkov, detenido el pasado martes como presunto organizador del asesinato en 2006 de la periodista opositora rusa Anna Politkóvskaya.

La corte del distrito Basmanni desestimó el argumento de la defensa de que Pavliuchenkov, quien hasta ahora participaba en el proceso en calidad de testigo, sufre epilepsia y no puede permanecer recluido por motivos médicos, y dispuso prisión preventiva para el acusado.

El juez destacó que Pavliuchenkov tiene experiencia de trabajo operativo y contactos entre los cuerpos de seguridad, por lo que opinó que podría obstaculizar la investigación o huir, según el diario digital Gazeta.ru.

Anteriormente, el portavoz del Comité de Instrucción de Rusia, Vladímir Markin, indicó que la investigación ha establecido que Pavliuchenkov organizó por encargo el asesinato de la periodista, una de las plumas más críticas de las políticas del Kremlin.

Según el sumario de la investigación, el ex oficial, cuando estaba en servicio activo, ordenó a sus subordinados vigilar a la periodista para establecer sus patrones diarios de movimientos, luego compró el arma con que se cometió el crimen y elaboró el plan del asesinato.

Los investigadores aseguran tener pruebas que demostrarían que Pavliuchenkov habría recibido dinero de una persona aún no identificada para organizar el asesinato de la periodista, redactora del bisemanario opositor "Nóvaya Gazeta".

"Más adelante Pavliuchenkov compró el arma, elaboró un plan y determinó el papel de cada uno de sus cómplices para planear y ejecutar el asesinato. La información y el arma los entregó al ejecutor del asesinato, Rustam Majmúdov, y a sus cómplices que estaban siguiendo a Politkóvskaya", explicó Markin.

Politkóvskaya, gran crítica de la política del Kremlin en Chechenia, murió a consecuencia de cinco disparos recibidos en el portal de su propia casa el 7 de octubre de 2006.

En el primer proceso por el asesinato de Politkóvskaya la acusación no logró demostrar la culpabilidad de Rustam Majmúdov -entonces huido de la Justicia, pero detenido en junio pasado- y de sus hermanos y cómplices Dzhabraíl e Ibraguím, a los que un jurado popular consideró inocentes.

Sin embargo, el Tribunal Supremo de Rusia anuló ese veredicto y dispuso una nueva investigación, todavía en marcha.