Los indígenas bolivianos que se oponen a la construcción de una carretera que atravesará un parque natural reanudaron hoy su caminata de protesta entre la Amazonía y La Paz, al fracasar un nuevo intento de diálogo con el Gobierno del presidente Evo Morales, informaron fuentes oficiales.

La ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, que estuvo negociando en la Amazonía el inicio del diálogo sobre el conflicto, lamentó que los indígenas reanudaran la marcha, pese a la decisión del Ejecutivo de trasladar hasta el lugar a diez ministros, la mitad del gabinete gubernamental, para las conversaciones.

Los representantes de las etnias del oriente y el occidente del país comenzaron la protesta el 15 de agosto pasado y caminaron 110 kilómetros hasta el pueblo de Puerto San Borja, donde estuvieron cuatro días a la espera de concretar el diálogo.

Las etnias, que exigen reunirse con el presidente Morales, rechazan un proyecto vial que atravesará el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) para unir los departamentos de Cochabamba (centro) y Beni (noreste).

"Los dirigentes supieron que iban a llegar los diez ministros y salieron huyendo del lugar porque están esquivando el diálogo", dijo la ministra, al asegurar que esta mañana podrían haberse instalado las primeras cinco mesas de diálogo con las autoridades.

Agregó que los dirigentes deben asumir responsabilidad por la suerte de dos recién nacidos y otros niños que están con sus madres en la movilización que busca llegar a La Paz caminando 500 kilómetros durante más de un mes.

Según la alta funcionaria, el "rompimiento del diálogo" por parte de los indígenas será analizado al más alto nivel en La Paz, adonde volverán hoy los ministros y negociadores del Ejecutivo.

El presidente de la Confederación de los Pueblos Indígenas del Oriente (Cidob), Adolfo Chávez, dijo hoy a los medios que, en su criterio, el Gobierno no garantizó la presencia de diez ministros en Puerto San Borja, pero si finalmente todas las autoridades viajan a la Amazonía ahora deben ir al encuentro de la columna de indígenas.

El presidente Morales defiende la carretera que será financiada por Brasil con el argumento de que es clave para la integración vial, aunque los indígenas le acusan de querer favorecer con esa vía a sus bases de los productores de coca de la zona del Chapare.

El mandatario también ha sido acusado de contradecir su discurso de defensa de la "Madre Tierra" porque el Tipnis es una selva de 12.000 kilómetros cuadrados reconocida por su rica diversidad de fauna y flora.