El principal fiscal federal en el estado de Nevada dijo que irá a prisión el último de los cuatro hombres culpables de comprar 37 fusiles de asalto de alto calibre en Las Vegas para venderlos en México.

Daniel Bogden, fiscal federal de Estados Unidos, dijo que Christian Romero de 20 años fue sentenciado el viernes a tres años de prisión y tres años de libertad condicional, tras declararse culpable de la adquisición del arma.

El hermano mayor de Romero, de 22 años , Marcos Romero, cumplirá una condena de 40 meses. Su padre de 38 años, Abel Romero, fue condenado a 46 meses. El otro acusado, Arnold Gutiérrez, de 24 años, fue sentenciado a 15 meses.

Los cuatro hombres fueron acusados en agosto de 2010 de haber obtenido ilegalmente los fusiles, de vendedores en el área de Las Vegas.

Bogden dijo que una investigación federal comandada por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos rastreó algunas de las armas y determinó que llegaron a narcotraficantes en el estado de Nuevo León, México.

En ese estado se ubica la ciudad de Monterrey, donde la víspera, un grupo armado provocó un incendio en un casino, donde murieron 52 personas.