Los ocho países que comparten la Cuenca Amazónica acometerán un plan que estudia los posibles efectos del cambio climático en esta selva, según dijeron hoy delegados que participan en un taller en Quito sobre los recursos hidrológicos en esta región suramericana.

El asesor de la Secretaría Nacional del Agua (Senagua) de Ecuador, Alfredo López, indicó a Efe que el plan prevé un "estudio piloto" sobre los posibles efectos del cambio climático en la Amazonía y recogerá información sobre los asentamientos humanos, leyes y procesos constitucionales que afectan a esta área.

Recordó que el plan se suscribió en Lima en 2010, pero dijo que en el taller de Quito, que inició ayer y termina hoy, los delegados de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela acordaron la fase inicial de su implementación.

El encuentro en la capital ecuatoriana aborda la discusión sobre el proyecto de "Manejo Integrado y Sostenible de los Recursos Hídricos Transfronterizos de la Cuenca del Río Amazonas, considerando la Variabilidad Climática y el Cambio Climático".

En el taller, organizado por la Secretaría Permanente de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (SP/OTCA), se revisa y evalúa el Plan de Trabajo General aprobado en 2010 y se discute la implementación de la fase inicial del proyecto.

Para la aplicación del proyecto se cuenta con una inversión de 7 millones de dólares del Fondo Global para el Medio Ambiente (GEF, por su sigla en inglés), que entre otros cuenta como socios a la Organización de Naciones Unidas y al Banco Mundial.

No obstante, se calcula una "contrapartida que pongan los países (miembros de la OTCA) que podría llegar hasta los 50" millones de dólares, detalló López.

El asesor, quien fue uno de los delegados de Ecuador en el encuentro, explicó que el cambio climático está afectando a la Amazonía, por ejemplo, en el incremento de los caudales de los principales ríos, lo que "implica pérdidas económicas" para las poblaciones asentadas en la región.

Además, la crecida de los ríos implica cambios en la forma de vida de las especies migratorias de peces, que son parte de los recursos alimenticios de los habitantes de esta zona, agregó López.

Según él, también los sedimentos que arrastran los ríos, que nacen en los Andes, afecta a la "navegabilidad" por los afluentes fluviales.

López aseguró que otro de los problemas puede ser la aparición de enfermedades "atípicas de estas latitudes".

Por su parte, el secretario Ejecutivo del Instituto para el Ecodesarrollo Regional Amazónico (Ecorae), Carlos Viteri, señaló que la implementación del proyecto duraría unos cuatro años.

Para Viteri, el proyecto debe servir para mejorar y crear una visión "panamazónica" y "transfronteriza" que contemple una investigación sobre cuál es el uso adecuado y sostenible de las cuencas de la región amazónica.

La investigación, añadió, debe incluir "diversos componentes" de estudio sobre "las cuencas hidrográficas transfronterizas", como también "toda la valoración, social, cultural y ambiental" de la zona.

Lo que se busca es conciliar propuestas sobre el uso del agua, algo que es "fundamental para la vida humana y las actividades productivas" en la Amazonía, apostilló Viteri.