La Corte Suprema dispuso el martes vigilancia policial en el domicilio privado de la líder universitaria Camila Vallejo, la cara visible de las protestas estudiantiles chilenas, por las amenazas que ha recibido por la red social de Twitter.

Vallejo, de 23 años, milita en el Partido Comunista, egresó de la carrera de geografía y es presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile.

La joven es el rostro del movimiento estudiantil que hace tres meses inició masivas movilizaciones en demanda de cambios estructurales a la educación.

Las protestas, que cuentan con amplio respaldo social, según coincidentes encuestas, llevó por los suelos la popularidad del presidente Sebastián Piñera, que en la última medición obtuvo un inédito 29%.

Aunque las demandas y las protestas son decididas por una confederación de dirigentes universitarios de todo el país, todos la siguen a ella, desde los políticos hasta la prensa. Es bonita, alta, delgada, de ojos verdes, muy inteligente y segura de sí misma.

La segunda sala penal del máximo tribunal acogió el recurso de amparo presentado por los padres de la joven y dispuso que el Ministerio Público designe un fiscal para que indague sobre las amenazas.

El máximo tribunal también ordenó a la policía vigilar la residencia particular de los padres de Vallejo — también comunistas — donde vive la dirigente. La resolución revocó otra de la Corte de Apelaciones de Santiago que a mediados de agosto había rechazado el recurso de protección.

De momento se sabe que una de las amenazas provino de la Secretaria Ejecutiva del Consejo del Libro del Ministerio de Cultura, Tatiana Acuña, quien usó su Twitter para escribir, en alusión a Vallejo: "Si se mata la perra, se acaba la leva", una conocida frase que fue utilizada el 11 de septiembre de 1973 por el dictador Augusto Pinochet, en alusión al presidente Salvador Allende y sus seguidores.

Pinochet pronunció la frase mientras sostenía una conversación por radio con un alto jefe de la marina, el vicealmirante Patricio Carvajal, a quien dijo también que "se cae el avión" cuando vaya volando, en alusión al hipotético caso de que el mandatario aceptara renunciar a la presidencia. Allende optó por suicidarse antes que renunciar o ser capturado.

Acuña ofreció disculpas utilizando Twitter, donde escribió "Discúlpenme, pero creo que están exagerando, yo soy de Buin, (una localidad agrícola cercana a Santiago), es un dicho de campo. Perdón si se mal interpretó", pero no bastaron las disculpas y fue despedida del Ministerio de Cultura.

La ex funcionario dijo a un juez que fue "malinterpretada".

El padre de la líder, Reinaldo Vallejo, dijo luego de conocida la resolución que, "significa un poco más de tranquilidad y que podemos esperar que las cosas se hagan como deben hacerse".

Nelson Caucoto, abogado de la joven dijo a los periodistas que "la Corte Suprema ha puesto las cosas en su lugar: ha dicho que es delictivo utilizar la plataforma social de Twitter para realizar amenazas u hostigar y vulnerar las garantías de las personas. Todo aquel que pretenda lanzar amenazas va a ser objeto de acciones criminales".

Otras amenazas contra Vallejo fueron publicadas en una cuenta de Facebbok.