El papa Benedicto XVI se reúne hoy con religiosas y jóvenes profesores universitarios en el Monasterio de El Escorial, monumento construido en el siglo XVI por Felipe II y símbolo en piedra granítica de la España del Siglo de Oro.

Ya en 1989 y 1993 el entonces cardenal Joseph Ratzinger visitó El Escorial, localidad ubicada en la sierra de Madrid y a unos 50 kilómetros de la capital española.

Como Pontífice, volverá a pisar el complejo religioso mandado construir en el siglo XVI por el rey español Felipe II para conmemorar la victoria de la batalla de San Quintín contra los franceses, pero ahora con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que esta semana se celebra en Madrid.

El monasterio, que se encuentra en la localidad de San Lorenzo de El Escorial, es la única etapa fuera de Madrid que realiza el Pontífice durante su estancia en la capital, donde llegó ayer.

A la entrada de la localidad de El Escorial, el alcalde, Vicente Rubio, le entregará al Papa la Medalla de San Lorenzo, que también en su día recibieron el emperador del Japón y la Reina Isabel II de Gran Bretaña.

Mandado construir por Felipe II como demostración de su robusta fe en Cristo, de su formación humanística y su gran afición a la caza, las obras del Monasterio comenzaron en abril de 1563, dirigidas por el arquitecto Juan Bautista de Toledo, y finalizaron en septiembre de 1584, ya con Juan de Herrera al frente del proyecto.

Con El Escorial triunfa un nuevo estilo arquitectónico, sobrio, elegante, imponente en sus proporciones, fiel representante del espíritu de la Contrarreforma católica, que tendrá en la Corona española a su principal defensora, frente a los países europeos que habían abrazado la reforma protestante.

El hijo del emperador Carlos V quiso que su gran obra arquitectónica fuera monasterio, habitado por monjes -hoy agustinos, todos ellos panameños- dedicados a la oración, residencia Real -el Palacio de los Austrias- y también Panteón Real. Desde entonces es lugar para el descanso eterno de las dinastías de los Austrias y Borbones.

Con planta rectangular y forma de parrilla, símbolo del martirio de San Lorenzo, el Monasterio está orientado a los cuatro puntos cardinales, si bien el altar de la Real Basílica, donde hoy el Papa se encontrará con profesores universitarios jóvenes, ante quienes hablará, lo está hacia el este.

Con 1.200 puertas y 2.672 ventanas, el Real Monasterio cuenta con una importante pinacoteca, con obras de El Greco, Tiziano, Velázquez, Veronés, El Bosco o Lucás Jordán, entre otros grandes maestros, y una biblioteca que guarda un tesoro bibliográfico único en el mundo y una magnífica colección de mapas.

En el Patio de los Reyes, que se extiende a la entrada de la basílica, el Santo Padre celebrará su encuentro con religiosas jóvenes.

Esta joya arquitectónica que es el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, gestionado hoy por Patrimonio Nacional, ha sido restaurada en numerosas ocasiones. Más de cuatro siglos después de su construcción, siguen vigentes aún los fines espirituales y docentes para los que fue erigido.