El volumen de sustancias radiactivas emitidas por la maltrecha central nuclear de Fukushima Daiichi se ha reducido en un 80 por ciento en el último mes, según datos que publica hoy el diario japonés Nikkei.

Según la operadora de la central, Tokyo Electric Power (TEPCO), el volumen de material contaminante filtrado al exterior se ha reducido desde 1.000 millones de becquereles hasta un máximo de 200 millones de bequereles por hora.

Esta última cifra es 10 millones veces menor que la registrada al inicio de la crisis.

TEPCO y el ministro encargado de la crisis nuclear, Goshi Hosono, ya anunciaron que su prioridad para dar por finalizada la crisis nuclear es mejorar el sistema de reciclaje del agua radiactiva que se acumula en la central.

Para poder descontaminar el agua radiactiva de la planta, TEPCO, cuenta con un complejo sistema de reciclaje que, no obstante, tan solo ha podido operar a un 69 por ciento de su capacidad desde que empezó a funcionar en junio.

Además, la eléctrica comenzó a primeros de agosto a evaporar agua de mar contaminada para reducir el volumen de líquido radiactivo que inunda los sótanos de la central y que podría rondar las 21.000 toneladas.

El objetivo marcado para llevar los reactores a parada fría se enmarca en la segunda fase de la "hoja de ruta", que se alargará entre tres y seis meses, tras completarse con éxito la primera fase, consistente en la estabilización de los reactores y en la reducción del índice de radiación de la planta.

El Gobierno tiene previsto comenzar en septiembre pruebas de limpieza en zonas contaminadas por la radiación antes de implementar un plan a gran escala.

TEPCO y el Gobierno mantienen enero de 2012 como la fecha establecida para poder cerrar la peor crisis nuclear de los últimos 25 años, y que ha supuesto la evacuación de decenas de miles de personas y han afectado a la pesca, a los cultivos y a la ganadería de distintos puntos de Japón.