La Iglesia católica costarricense expresó hoy su molestia por la actitud de cientos de mujeres que durante la denominada "Marcha de las Putas", el pasado domingo en San José, protestaron contra la violencia sexual y reclamaron su derecho a vestir como quieran.

El obispo de Cartago, Francisco Ulloa, declaró este martes a la emisora ADN que la manifestación no fue la forma correcta para defender los derechos que las mujeres reclaman, pues "hirieron el sentimiento del costarricense" al utilizar en la protesta una imagen de la Virgen de los Ángeles "que es lo más sagrado que tenemos".

"Es una manifestación que va contra la moralidad pública (...) es una preocupación, una tristeza, ver grupos en Costa Rica que se manifiesten de esta manera; esa no es la Costa Rica con valores, de diálogo, de tolerancia, de respeto a las tradiciones", expresó el prelado.

La protesta del domingo fue organizada por grupos feministas en rechazo a unas palabras de Ulloa el pasado 2 de agosto, cuando en la celebración del día de la Virgen de los Ángeles, patrona de Costa Rica, dijo que las mujeres deben vestir con "recato y pudor" porque de lo contrario se "deshumanizan" y se "vuelven un objeto nada más".

Durante la manifestación pública se gritaron frente a la Catedral consignas como "vamos a quemar la Conferencia Episcopal por machista y patriarcal", aunque la "Marcha de las Putas" se desarrolló de forma pacífica.

El domingo, la líder feminista Larissa Arroyo dijo a Efe que el mensaje del obispo en el que pedía "recato" en el vestir de las mujeres fue, a su juicio, "la naturalización de la violencia física, que si te vistes como puta te van a violar".

En la manifestación las mujeres portaban carteles con inscripciones como "Jesús ama a las putas", "no es lo que me pongo (de ropa) es como me mires", "voy a ser la mujer que me dé la gana ser" y "desnudas o vestidas, nosotras decidimos nuestras vidas".

La primera "Marcha de las putas" se efectuó el 3 de abril en Toronto, Canadá, luego de que un policía recomendó a las mujeres no vestirse "como putas" para evitar ser víctimas de violencia sexual.

Posteriormente se han hecho marchas en Gran Bretaña, India, México, Nicaragua y Honduras.