Decenas de miles de jóvenes procedentes de multitud de países inundaron hoy las calles de Madrid, en el primer día de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que comenzó con una misa de bienvenida, a la espera de la llegada, este jueves, de Benedicto XVI.

En la celebración eucarística inaugural, el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco, les animó a aceptar el reto de "la nueva evangelización" en un mundo marcado por un "rampante relativismo espiritual y moral".

La misa puso el punto y final a un día en el que los peregrinos, vestidos con los colores de la bandera vaticana, blanco y amarillo, portando sus banderas nacionales o con el logotipo de la JMJ, y cantando acompañados de guitarras se hicieron notar por las principales vías madrileñas.

Los autobuses y los vagones del metro se veían también abarrotados de jóvenes que, con la "mochila del peregrino" a la espalda, intentaban llegar a los lugares de alojamiento y comida previstos por la organización.

En su paseo por la ciudad, aprovecharon también para fotografiarse junto a los monumentos más emblemáticos y adquirir recuerdos, como gorras, camisetas o abanicos, decorados con la imagen del Benedicto XVI.

Ana María, de Perú, explicó a Efe que quería conocer "todo lo posible" de la capital española antes del inicio de las actividades de la JMJ, de la que espera "aprender más sobre cómo parecerse a Jesús".

"Por el momento, la recepción ha sido fantástica. Hay un ambiente muy padre, de compartir y celebrar, ni siquiera me importa el calor, es un descanso del invierno austral", aseguró Andrés, de Buenos Aires.

En el dispositivo de seguridad desplegado con motivo de la visita de Benedicto XVI a Madrid participan más de 10.000 efectivos policiales, bomberos, servicios médicos de emergencia y Ejército.

Precisamente, la Policía detuvo hoy a un joven mexicano de 24 años que al parecer planeaba atentar contra los manifestantes que se oponen a la visita del Papa.

El detenido se encontraba en España estudiando en el Instituto de Química Orgánica General del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y pretendía atentar usando gases asfixiantes y otras sustancias químicas.

Varias asociaciones laicas y cristianas de base se manifestarán este miércoles por el centro de Madrid contra el uso de fondos públicos durante la visita de Benedicto XVI.

En la localidad de A Rúa, en el noroeste español, la policía informó también hoy de la desaparición de tres hermanas ghanesas que habían viajado a España junto a otros peregrinos del país africano.

Según las investigaciones, todo apunta a que han aprovechado para huir y permanecer ilegalmente en el país.

La llegada de cientos de miles de peregrinos a Madrid ha llevado a la organización de la JMJ a habilitar las cocinas de los centros de alojamiento, y a llegar a acuerdos con 2.100 establecimientos de hostelería, que prevén servir hasta el próximo sábado, más de 1.800.000 menús.

Para que la ciudad presente un aspecto limpio, antes, durante y después de la Jornada, el Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha un dispositivo de limpieza con cerca de 1.400 trabajadores.

De la importancia de este viaje del pontífice da cuenta la cifra de medios de comunicación acreditados, 4.758, de ellos, 3.401 de habla española.

Además de participar en las distintas actividades programadas para esta semana, los peregrinos pueden disfrutar de una apretada agenda cultural paralela, que incluye visitas al Museo del Prado, para contemplar "El descendimiento" de Caravaggio, una joya de los Museos Vaticanos que ha viajado a Madrid para esta ocasión.

El Museo Reina Sofía será gratuito para quien acuda con el carnet de peregrino y el Thyssen ofrece una exposición especial, también gratuita, que ha titulado "Encuentros", centrada en la vida de Jesucristo.

Como contrapunto, el grupo "Catholics for Choice" (Católicos por la Opción a Decidir), formado por organizaciones de jóvenes de todo el mundo, aprovechará la JMJ para promover el uso de preservativos, en contra de la doctrina de la Iglesia católica, que defiende la castidad y la fidelidad.