Etnias del oriente y occidente de Bolivia comenzarán mañana en la Amazonía una marcha contra el Gobierno de Evo Morales para exigirle que frene la construcción de una carretera financiada por Brasil que partirá en dos un parque nacional.

La caminata indígena, que tiene previsto recorrer 500 kilómetros durante 35 días para llegar La Paz, inaugura una semana de protestas que incluirán también movilizaciones de organizaciones sociales de las ciudades andinas de El Alto y Potosí por sus propias demandas.

Los dirigentes del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), situado en el centro de Bolivia, confirmaron hoy el inicio de la marcha, al margen de las peticiones de diálogo hechas el sábado por el vicepresidente del país, Álvaro García Linera, que es el presidente en funciones, debido al viaje de Morales a China.

Los dirigentes de las etnias del Tipnis Fernando Vargas y Emilio Loza informaron a radio Erbol que mañana, alrededor de las 10.00 hora local (14.00 GMT), partirán alrededor de 400 personas desde la ciudad de Trinidad, departamento amazónico de Beni, hacia La Paz.

El parque, creado en 1965 y reconocido como "territorio indígena" en 1990, está situado entre las regiones de Cochabamba (centro) y Beni (noreste), en una superficie de 12.000 kilómetros cuadrados reconocidos por su rica diversidad de fauna y flora.

La carretera tendrá más de 300 kilómetros, la construye la empresa brasileña OAS y demandará una inversión de 415 millones de dólares, de los que 332 millones son financiados por Brasil.

La reserva es habitada por los pueblos indígenas mojeño, yuracaré y chimán que expresaron su temor de que la apertura de la ruta provoque el avasallamiento de sus tierras por productores de coca del Chapare, donde están las bases del presidente Morales.

Vargas dijo que la movilización demostrará que Morales dice una cosa a nivel internacional sobre la defensa de los derechos de la "Madre Tierra", pero en el país toma otras medidas que no pueden respaldar porque van contra sus derechos como pueblos indígenas.

"Al presidente Evo Morales muy poco o nada le interesa los pueblos indígenas de la Amazonía, nosotros veremos nuestro propio destino", apuntó el dirigente del Tipnis, cuyo movimiento es apoyado por los aimaras del altiplano, la etnia del gobernante.

Morales ha expresado su determinación de construir la carretera con el argumento de que es clave para la integración del país, si bien ha sido criticado también por los grupos ecologistas porque esa postura contradice su imagen de defensor de la tierra.

El ministro de la Presidencia, Carlos Romero, insistió hoy en un llamado al diálogo a los indígenas para discutir la reducción del impacto ambiental y pidió a las etnias no "desprestigiar" al país como si aquí no se respetarán sus derechos o el medioambiente.

El otro foco de conflicto que afrontará Morales está en El Alto, ciudad vecina de La Paz, cuya Federación de Juntas Vecinales convocó a iniciar mañana un paro indefinido para exigir que este año y no el siguiente se realice el censo nacional porque esperan un mejor presupuesto para su desarrollo.

Varios ministros mantienen este domingo reuniones con un grupo de dirigentes para frenar la medida de fuerza en El Alto, cuyos sectores sociales están divididos ante la convocatoria al paro.

En cambio, el Comité Cívico de Potosí, que ha llamado para mañana a una marcha como una primera medida de fuerza, no asistió al diálogo con los ministros con el argumento de que quieren reunirse con el mismo Morales, que retornará este lunes a La Paz desde China.

Hace un año, Potosí paró durante 19 días para exigir la atención del Ejecutivo a seis demandas para su desarrollo regional que, según sus dirigentes, hasta hoy no tienen respuesta.