La embajada de Estados Unidos en Colombia alertó de nuevo a sus nacionales sobre los riesgos de seguridad en Bogotá, donde hace poco un ciudadano del país norteamericano fue apuñalado y varios más robados tras ser drogados con un narcótico.

La alerta fue renovada en un "mensaje de emergencia para ciudadanos estadounidenses" divulgada hoy por el sitio web de la representación diplomática.

El director de la Policía colombiana, general Óscar Naranjo, sin embargo, señaló que esas advertencias "no son nuevas".

Según Naranjo, "la preocupación de los norteamericanos es menor que hace unos años", y subrayó a periodistas que pese a las advertencias recientes éstas "no son tan fuertes como las del pasado".

No obstante, el director de la policía colombiana indicó que recibe de manera constructiva y con mucha responsabilidad la alerta estadounidense.

En la nota, la embajada norteamericana recomendó a sus nacionales que tengan cuidado con su presencia y desplazamientos por las áreas de diversión nocturna y de restaurantes conocidas como la Zona Rosa y la Zona T, lo mismo que por el llamado Parque de la 93, en el norte de la ciudad, uno de los lugares más exclusivos de la capital colombiana.

Además, declaró "'fuera de límites' para el personal de la embajada" los sectores comerciales de Galerías (centro oeste) y de Plaza de las Américas (suroeste).

La representación diplomática emitió la alerta al revelar que el pasado fin de semana uno de sus empleados "fue asaltado y apuñalado por tres ciudadanos locales mientras caminaba" por un sector del norte de la capital colombiana, poco antes de la medianoche.

Aunque la víctima no sufrió heridas que pusieran en riesgo su vida, la embajada advirtió de que "todos los ciudadanos estadounidenses deben recordar que los criminales usarán la violencia para poder perpetrar sus crímenes".

Asimismo, indicó que otros empleados norteamericanos "fueron drogados con escopolamina (narcótico natural) y posteriormente robados cuando salían de un club nocturno local donde compartían con ciudadanos colombianos".

"Los delincuentes continúan frecuentando zonas residenciales de estratos altos y sitios populares de entretenimiento para llevar a cabo sus ataques", según la misma fuente.

La embajada estadounidense apuntó que sus estadísticas y las de la Policía Nacional "ponen de manifiesto un marcado aumento en los últimos días en las categorías de robo, asalto y las incidencias de personal extranjero como blanco de agresiones con escopolamina en estas áreas".

En el mensaje, la delegación diplomática renovó recomendaciones a sus ciudadanos para "reducir el riesgo de ser víctimas de la delincuencia local", como el no hacerse en las áreas al aire libre de cafés o no visitar locales exteriores, no tomar taxis en la calle, no utilizar autobuses públicos y reducir las visitas a "lugares conocidos por ser frecuentados por extranjeros".

Esta alerta es el tercer mensaje de seguridad para sus ciudadanos que el Departamento norteamericano de Estado o la embajada norteamericana en Bogotá emiten desde finales del año pasado.

En los dos casos anteriores, de noviembre de 2010 y julio de 2011, Estados Unidos hizo énfasis en advertencias sobre la "actividad terrorista", la "delincuencia violenta" y la "incidencia del secuestro".