Siete aspirantes a la candidatura presidencial republicana tratarán de usar el jueves un debate en el estado de Iowa para presentarse como el más serio contrincante al favorito Mitt Romney.

Todos corren el riesgo de ser eclipsados por un republicano que no estará presente, el gobernador de Texas Rick Perry, que ha dejado entrever que es posible que se una a la contienda en los próximos días y que visitará este fin de semana los estados considerados claves para una nominación temprana, Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur.

Perry, que realizó un día de oración el pasado fin de semana, es aceptado por los republicanos más conservadores a quienes le preocupan los asuntos familiares tales como el aborto y el control de la natalidad.

Por lo menos dos candidatos declarados, la representante Michele Bachmann y el ex gobernador Tim Pawlenty, ambos de Minnesota — esperan recibir un impulso de última hora antes de la importante prueba de fin de semana que podría coronar su campaña o quebrantarla.

El ex gobernador de Utah, Jon Huntsman, trata de dar una buena impresión en su primer debate, mientras que el representante de Texas Ron Paul tiene por objeto probar que sus ideas libertarias son más populares que radicales.

Otros, que se esfuerzan por ganar tracción, son el ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, el ex senador Rick Santorum de Pensilvania y el empresario Herman Cain — que al parecer solo tratan de fomentar sus ideas y quizás puede que sólo deseen darle empuje a sus perfiles.