Unos 3.500 jóvenes procedentes de toda América Latina marcharon hoy ante la Embajada de Chile en Montevideo en solidaridad con los reclamos de los estudiantes chilenos y en rechazo a la "represión" contra sus manifestaciones de protesta.

La movilización, que se realizó sin ningún tipo de incidente, marchó por el centro de la capital hasta la legación diplomática, que estuvo fuertemente guarnecida por un inusitado despliegue policial que evitó que los jóvenes pudieran acercarse a menos de cincuenta metros de la misma.

Los estudiantes chilenos llevan desde el pasado mes de mayo en lucha con el Gobierno de su país para que este vuelva a administrar la educación primaria y secundaria y para que se garantice en la Constitución el derecho a una educación pública, gratuita y de calidad, entre otros asuntos.

La inmensa mayoría de los manifestantes que acudieron a la protesta fueron participantes del 16 Congreso de la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE), que comenzó hoy mismo en la capital uruguaya.

Según dijo a Efe el presidente de la OCLAE, el cubano Yordanis Cachaval, esta marcha "viene a demostrar la solidaridad contundente y rotunda de un movimiento estudiantil unificado" con las luchas de los estudiantes chilenos.

"Sus demandas reivindican al estudiantado en pos de la educación, de su calidad, del acceso y su democratización, y nosotros respaldamos esos hechos. Además también repudiamos la represión a las que se vieron sometidos en las últimas manifestaciones", añadió el líder estudiantil.

La manifestación culminó con una fiesta callejera en el centro de la capital, que sirvió también para inaugurar el congreso, cuyo objetivo, según su presidente, es "reforzar la unidad del movimiento estudiantil" en un momento en el que la región vive "una ola americana, un proceso de integración", que cuenta con su respaldo.

"También demostraremos la unidad entre el movimiento estudiantil y los movimientos sociales, porque creemos que allí la victoria estratégica para conseguir los objetivos de integración", añadió.

En ese sentido, Cachaval destacó que durante el congreso habrán diversas actividades, talleres y conferencias sobre la situación de la educación y los reflejos que tiene la crisis internacional en la misma.

"También habrá una tribuna antiimperialista, porque consideramos que el neoliberalismo ataca a la educación, que nosotros entendemos como un bien social, público y un derecho fundamental que defendemos", concluyó.

Este congreso estudiantil desató una pequeña polémica en Uruguay cuando se reveló que había sido subvencionado en parte con fondos de la Universidad de la República y de las empresas públicas de telecomunicaciones e hidrocarburos.