Un juez colombiano condenó hoy en ausencia a 40 años de prisión a alias "Alfonso Cano", jefe máximo de las FARC, por la ocupación guerrillera a la ciudad de Mitú (este), que dejó 43 muertos en noviembre de 1998, informaron fuentes judiciales.

El juez impuso la pena a Guillermo León Sáenz, verdadero nombre del actual comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), por los delitos de "homicidio agravado, secuestro extorsivo y terrorismo".

Con la misma pena y por idénticos delitos, fueron condenados los igualmente rebeldes de las FARC, Luciano Marín Arango, alias "Iván Márquez"; Noel Mata Mata, verdadero nombre de "El Cucho", y Rodrigo León Echeverry, identidad verdadera de "Timochenko".

Todos son miembros del denominado Secretariado de las FARC, máxima jerarquía de esta guerrilla, organización en la que asumió el mando general "Alfonso Cano" tras el fallecimiento de un infarto de su fundador y comandante Pedro Antonio Marín, más conocido como "Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo", el 26 de marzo de 2008.

Entre el 1 y el 3 de noviembre de 1998 en Mitú, capital del departamento selvático del Vaupés, más de mil guerrilleros de las FARC atacaron la población con cilindros de gas cargados con combustible y explosivos, y ocasionaron la muerte a 43 personas, entre civiles y miembros de la Fuerza Pública.

Los rebeldes atacaron la estación de Policía, el Banco Agrario, la Registraduría (ente responsable de los comicios y la identidad ciudadana), el Vicariato y decenas de casas.

Asimismo, los guerrilleros secuestraron a 61 policías.

Según testimonios de rebeldes desmovilizados que participaron en esa toma armada, el ataque estuvo dirigido por el fallecido Víctor Julio Suárez Rojas, alias "Mono Jojoy", quien recibió "órdenes directas del Secretariado".

El juez valoró como una de las pruebas la declaración pública de "Iván Márquez", ofrecida el 8 de noviembre de 2007 en el Palacio de Miraflores en Caracas y que fue difundida por radio y televisión en medio de una de las liberaciones unilaterales de las FARC, cuyos rehenes fueron llevados ante el presidente Hugo Chávez.

En esa ocasión, el jefe rebelde se comprometió a "obtener pruebas de supervivencia" de los secuestrados, entre ellos los policías de Mitú.

Las FARC tienen actualmente en su poder a dieciocho uniformados, entre ellos varios de los secuestrados en Mitú, a los que pretende canjear por medio millar de sus guerrilleros presos en Colombia y en Estados Unidos.