El ministro del Interior y de Justicia de Colombia, Germán Vargas Lleras, a nombre del Estado y del Gobierno, pidió hoy perdón públicamente a la familia del senador y líder político de la izquierda Manuel Cepeda Vargas por su asesinato a manos de miembros de la Fuerza Pública y paramilitares en 1994.

"En nombre del Estado de Colombia, en representación del Gobierno Nacional, y en mi condición de Ministro del Interior y de Justicia, pido un perdón público por el crimen cometido contra el senador Cepeda Vargas", dijo el alto cargo.

Vargas Lleras pidió el perdón público en un acto solemne en el Capitolio Nacional, sede del Congreso colombiano.

En su intervención señaló, además, que "en diversas decisiones judiciales en el orden nacional, y la sentencia proferida contra el Estado colombiano por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se constató que el homicidio (...) fue cometido por agentes estatales, miembros del Ejército, es decir, desde el Estado mismo, y en conjunto con miembros de grupos paramilitares".

Agregó que esta reivindicación exige al Estado "la búsqueda de alternativas" que permitan "la reconciliación y el perdón" y, sobre todas las cosas, el "hallazgo definitivo de una paz duradera".

El alto funcionario saludó a los familiares del asesinado senador, a quienes enumeró y expreso su pésame.

"Mis condolencias más sinceras a sus hijos, el representante Iván Cepeda Castro y a María Cepeda Castro, a Claudia Girón Ortiz, a sus hermanas María Estella, Ruth y Gloria María Cepeda Vargas", dijo el ministro.

Vargas Lleras reconoció, asimismo, "la vergüenza" que le generan al país hechos como éste y recordó la sentencia de la CIDH, en el sentido de que el crimen fue cometido "en el contexto de violencia generalizada" contra miembros de la Unión Patriótica (UP).

Su hijo, el congresista Cepeda, señaló que la muerte de su padre se produjo "en un operativo mixto, de militares y paramilitares", en una calle de Bogotá el 9 de agosto de 1994.

"Lo asesinaron cuando venía aquí (...) a defender en calidad de ponente el proyecto de ley que ratificaba la adopción del protocolo segundo adicional a los convenios del Derecho Internacional Humanitario".

Señaló que "no ha sido fácil el camino de 17 años para llegar a esta tarde en la que se reconoce la responsabilidad estatal en este crimen de lesa humanidad".

En ese camino se ha tropezado con "una sucesión de exilios, atentados, amenazas, que han incluido el espionaje de nuestra vida privada y repetidas campañas de desprestigio", indicó.

Iván Cepeda aceptó el perdón presentado "como signo de un tiempo nuevo en Colombia en el que sea posible la participación democrática de todas las fuerzas políticas".

Indicó que aceptaba esa petición "como un acto que simboliza la convicción de que al eliminar sectores de la oposición se hizo un daño irreparable a la sociedad colombiana, y que el gobierno afirma que es una situación que no puede ni debe volver a repetirse".

Asimismo, puntualizó, aceptó el perdón "como un acto de esperanza" de que es posible construir la paz en Colombia "fundada en la Democracia y en la Justicia".