Familiares del médico Hugo Spadafora, asesinado durante el régimen militar de Panamá (1968-1989) y por cuya muerte fue condenado Manuel Antonio Noriega, anunciaron hoy que demandarán al Estado panameño si al exgeneral se le otorga el arresto domiciliario una vez sea extraditado de Francia.

Carmenza Sapadafora, hermana de Hugo Spadafora, declaró a los periodistas que sólo mediante un acto de corrupción a Noriega se le podría conceder el arresto domiciliario una vez sea extraditado, y si esto se da, irá a Washington a demandar al Estado panameño ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CDIH).

"Imposible que le den casa por cárcel a este hombre, por más que su abogado (en Panamá) diga que va a presentar el recurso; no vemos cómo, a menos que haya una violación flagrante (a la ley) o una corrupción del estamento jurídico, no vemos cómo puedan darle esta posibilidad", afirmó Spadafora.

La hermana del médico decapitado durante el régimen militar invitó a los familiares de otras víctimas de esa época a unirse a esta posible acción contra el Estado panameño.

"Les animo a todos los familiares a que nos unamos si esto llega a suceder, para poner juntos esta denuncia con mucha más fuerza", recalcó.

Noriega, que fue procesado en ausencia, fue condenado junto a otros dos militares el 20 de septiembre de 1993 a 20 años de prisión por el asesinato de Spadafora.

En mayo pasado Washington dio su visto bueno a Francia para que Noriega pueda ser extraditado a Panamá.

El Gobierno panameño informó este miércoles que espera la "notificación" oficial de Francia de que Noriega acepta su extradición a Panamá para coordinar su traslado a este país, donde tiene condenas pendientes que suman más de 60 años de prisión.

El decreto de extradición de Noriega fue ratificado el pasado 6 de julio por el primer ministro francés, François Fillon, y la Fiscalía se lo notificó al exgeneral el pasado viernes.

La Cancillería panameña señaló el miércoles en un comunicado que el exgeneral ahora dispone de un mes, hasta el próximo "29 de agosto", para recurrir la decisión, momento a partir del cual coordinará su traslado al país "a la brevedad posible".

Antes de ser extraditado a Francia, en abril de 2010, Noriega estuvo en prisión 20 años en los EE.UU. condenado por narcotráfico.

Noriega se entregó el 3 de enero de 1990 a las tropas estadounidenses que invadieron Panamá en diciembre de 1989 para poner fin a la dictadura militar iniciada en 1968 por el general Omar Torrijos Herrera (1929-1981), régimen del que él fue su último "hombre fuerte".