Las autoridades de Texas (EE.UU.) se preparan para cerrar una centenaria prisión al sur de Houston, algo inédito en la historia de un estado con un férreo sistema correccional y que durante el siglo XX multiplicó las cárceles en su territorio.

Setenta y uno de los empleados de la prisión estatal de Sugarland, la segunda más antigua de Texas, comienzan hoy su empleo en otros centros correccionales, informó hoy el diario local American-Statesman.

El cierre responde a los recortes de presupuesto estatal, que empujan a las autoridades a dotar al sistema de un enfoque más centrado en la rehabilitación, además de la caída de las tasas de delincuencia al nivel más bajo desde 1973.

En total, alrededor de 900 presos y 300 empleados deberán abandonar la cárcel, abierta en 1909, y trasladarse a otros centros correccionales, un esquema que las autoridades planean repetir en otras viejas prisiones del territorio.

"Si pensamos en dónde estaba Texas hace sólo unos años, esto es algo increíble. Mucha gente pensaba que este día nunca llegaría", dijo al Statesman el congresista estatal Jerry Madden, presidente del comité de Prisiones en la Cámara baja de Texas.

La prisión de Sugarland se hizo famosa en los años 30 por la canción "Midnight Special", un blues sobre un tren que arrojaba luz a las celdas al pasar junto a la cárcel y que cantaba "Lead Belly" Ledbetter, recluso en el centro durante siete años por asesinato.