El ministro brasileño de Asuntos Exteriores, Antonio Patriota, dijo hoy que el Consejo de Seguridad de la ONU debe buscar una respuesta consensuada frente a la crisis en Siria y reiteró su "indignación" por la violenta represión de los últimos días contra las protestas civiles en el país árabe.

"Expresamos ayer nuestra indignación con esos acontecimientos recientes. Instamos al Gobierno sirio a cumplir lo que ellos mismos prometieron: reformas con carácter de urgencia", dijo el ministro, citado por la estatal Agencia Brasil.

El jefe de la diplomacia brasileña añadió que cuando las posturas acordadas en el marco de la ONU se alcanzan por consenso "tienen mucha más fuerza", tras reunirse con el alto comisionado de la ONU para los refugiados, Antonio Guterres.

El Reino Unido y Brasil, quien ocupa un asiento temporal en el Consejo, están tratando de acordar un texto en el que el que el organismo de seguridad de la ONU pueda condenar de forma unitaria las medidas de represión sirias contra los manifestantes, que desde hace meses reclaman reformas democráticas en el país.

"Estamos dando prioridad en este momento a la coordinación del Ibas (la India, Brasil y Sudáfrica) y negociando los términos de transferencia para una gestión conjunta de los tres países con las autoridades de Damasco", dijo Patriota.

El ministro agregó que el objetivo es instar al Gobierno sirio a llevar a cabo reformas estructurales en el menor plazo posible, al tiempo que dijo que la violencia empleada en los últimos días, "que resultó en muertes en una escala enteramente inaceptable" debe ser objeto "de una reacción que ponga fin a ese proceso".

El Consejo de Seguridad de la ONU ha sido incapaz en más de dos meses en pronunciarse sobre la crisis que atraviesa Siria, pese a la petición de numerosos países y del propio secretario general del organismo, Ban Ki-moon, quien ha pedido en numerosas ocasiones una condena unitaria.

La última oleada de medidas ejercidas por el Gobierno que preside Bachar al Asad contra los manifestantes se ha recrudecido en los últimos días y ha dejado al menos 120 muertos.