El relator de la CIDH sobre los Derechos de los Trabajadores Migratorios y sus Familiares, el chileno Felipe González, pidió hoy a México que otorgue "permisos temporales" para inmigrantes en tránsito como alternativa para reducir las agresiones contra centroamericanos que buscan llegar a EE.UU..

"Ante la inseguridad es necesario tomar una actitud de esa naturaleza", dijo el funcionario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al hacer un balance preliminar de su visita a México, que inició el pasado 25 de julio.

Propuso, además, una mejora de "las condiciones e instalaciones de las estaciones migratorias", al considerar que tienen "cierto perfil de cárceles", y una mayor participación de las organizaciones civiles, incluso para que den alojamiento a los indocumentados.

"Se requieren acciones inmediatas para garantizar la vida de los inmigrantes", aseguró en una rueda de prensa el relator de la CIDH, organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), quien recomendó impulsar "mecanismos alternativos a la detención" y la protección de los defensores de indocumentados.

Según el funcionario, México vive una "situación de dualidad" porque, por un lado, hay avances normativos en la materia y, por otro, "una realidad migratoria dramática".

"La Relatoría de Migrantes de la CIDH destaca las recientes reformas emprendidas por el Estado en materia legislativa y administrativa para brindar mejor protección de los derechos humanos de los indocumentados" y reconoce su compromiso en esta área, apuntó.

No obstante, añadió, "expresa su profunda preocupación por la grave situación de seguridad que viven los inmigrantes tanto extranjeros como mexicanos".

En el informe preliminar precisa que González recibió testimonios de "tragedia humanitaria", que se evidencia con secuestros, asesinatos, violaciones múltiples y otro tipo de casos que "muchos de ellos prevalecen en la oscuridad e impunidad porque las personas y sus familias tienen miedo de denunciar por temor a represalias".

"La CIDH recibió testimonios de migrantes que fueron testigos de matanzas de decenas de personas durante su cautiverio, así como de inmigrantes que estuvieron secuestrados junto a varios centenares de personas", afirmó González.

En sus reuniones con diversas organizaciones civiles, detalló el relator, recibió informes sobre detenciones, violencia y agresiones sexuales contra las mujeres, así como numerosos casos de extorsiones y trata de personas en los últimos diez años.

Dijo que los activistas le informaron que cada año unos 20.000 inmigrantes son secuestrados, lo que supone extorsiones por los rescates por unos 50 millones de dólares al año para el crimen organizado, que opera supuestamente en complicidad con las autoridades.

De acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), 11.333 inmigrantes fueron secuestrados entre abril y septiembre del año pasado.

Cada año pasan por el país miles de inmigrantes, la mayoría centroamericanos, muchos de los cuales son víctimas de autoridades corruptas y del crimen organizado.

González se reunió con funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Procuraduría General de la República (PGR), el Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Cancillería, así como con legisladores y magistrados.

También visitó los estados de México, Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Tamaulipas, utilizados por los inmigrantes en su intento por llegar a Estados Unidos, y se entrevistó con funcionarios estatales y acudió a albergues de indocumentados para escuchar sus testimonios.