El Gobierno chileno expresó hoy su esperanza en que terminen las movilizaciones estudiantiles, aunque admitió que la propuesta de 21 puntos que presentó anoche para resolver el conflicto, que lleva más de dos meses, será rechazado por algunos sectores.

En tanto, las federaciones de estudiantes universitarios confirmaron que entregarán su respuesta a las autoridades el próximo viernes, en medio de opiniones reticentes de algunos dirigentes mientras en el sector secundario ya se levantaron voces de rechazo, sustentadas en nuevas manifestaciones callejeras.

El ministro de Educación, Felipe Bulnes, dijo hoy que tras entregar la propuesta espera "que se acaben las huelgas y tomas y se comience a trabajar para lograr un gran pacto".

Añadió, en declaraciones a la red estatal de televisión (TVN), que no se puede dejar a todos los involucrados contentos, pero que su deber como autoridad es conciliar todas las posturas.

La propuesta contiene "materias importantes para establecer un gran pacto por la educación, y lo que corresponde ahora es pasar de las movilizaciones al trabajo y empezar a impulsar esta gran agenda por la educación", precisó.

La propuesta plantea incorporar como garantía constitucional el derecho a una educación de calidad, una "desmunicipalización" progresiva de la enseñanza pública y aumentar la cobertura y calidad de la educación de párvulos.

También aumentar el gasto en subvención escolar, modificar la financiación educacional, modernizar la carrera docente e implementar un sistema de aseguramiento de la calidad de la educación escolar, entre otros puntos.

Según Bulnes, con la propuesta el Gobierno establece "una carta de navegación clara, con medidas de corto, mediano y largo plazo".

En tanto, los estudiantes universitarios y los profesores, que han apoyado las manifestaciones, confirmaron que responderán el viernes a la propuesta del Gobierno.

Camila Vallejo, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, dijo que el texto ya fue enviado a las bases para su análisis.

Jaime Gajardo, presidente del Colegio de Profesores, dijo en tanto que si bien la propuesta muestra "ciertos avances", todavía es insuficiente "y estamos muy lejos" de una solución, pues hay tres puntos de las demandas sin respuesta: "el fin del lucro y una desmunicipalización sin restricciones, donde el Estado de haga cargo del sistema escolar".

También que los alumnos "puedan participar en la elección de sus autoridades", dijo Gajardo a radio Agricultura.

Los estudiantes secundarios, en tanto, levantaron barricadas en la madrugada y se enfrentaron con la policía en una primera señal de rechazo a la propuesta gubernamental.

Dos colegios del sector santiaguino de Estación Central, que estaban ocupados por sus alumnos, fueron desalojados por la policía después de que los jóvenes levantaron barricadas en las afueras, "en rechazo a la propuesta del ministro", según dijo a los periodistas Esteban Espinoza, portavoz de los alumnos.

"Ni siquiera se ofrecen migajas", dijo por su parte Laura Ortiz, dirigente de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), aunque matizó que la aprobación o rechazo del documento gubernamental será resuelta por las asambleas estudiantiles.

Paloma Muñoz, portavoz de la Federación Metropolitana de Estudiantes Secundarios (Femes), sostuvo que el texto del Gobierno es "súper ambiguo".

"En mí apreciación personal es un texto súper ambiguo, nos da ciertos cambios estructurales, pero a la vez los bloquea con fiscalizaciones", sostuvo.

"Vamos a analizar el texto con economistas, abogados, con detalles más técnicos que nos ayuden a ver si son viables las soluciones", añadió.